=Día a día lo que ocurrió en Malvinas y en el mundo durante el conflicto armado =El derribo del Hércules TC-63 de la Fuerza Aérea Argentina =La situación Táctica =El derribo del TC-63 =Bombarderos Canberras en misión de atacar Monte Kent =Los Chinook FAA en la Guerra Malvinas =Chinook H-93 =Chinook H-91 =Los Chinook nos abandonan =Posguerra =La Artillería en las Islas =La FAS en la primera hora =Del libro “Falkland Air War” de la Royal Navy =Piloto recuperado =Las acciones de los defensores en Malvinas =Relato del Primer Teniente Micheloud =Relato del Suboficial Auxiliar Alvarez =Relato del Mayor Oliva =Mientras tanto en el continente…
– A las 12,45 horas hizo su arribo a la Bahía de Puerto Argentino, el Buque Hospital A.R.A “Bahía Paraíso”. Se embarcarán los heridos que se encuentran en Puerto Argentino y con posterioridad se reunirá, en un lugar a coordinar por los respectivos Comandantes, con el Buque Hospital inglés “Uganda”, donde transbordará los heridos propios que éste tiene a bordo.

– El Ministerio de Defensa Británico ha reconocido la existencia de un ataque aéreo argentino sobre el Portaaviones HMS “Invincible”, minimizando las consecuencias de la acción y sin dar información sobre daños personales y/o materiales.
– Londres: Aquí se informó que las tropas británicas, luego de controlar los puntos más cercanos a Puerto Argentino (a unos 15 kilómetros), quedaron en una posición “ideal” para lanzar el ataque decisivo contra las fuerzas argentinas.
– El monte Kent (468 metros de altura) cayó en poder de los ingleses después de una acción que dejó “algunos muertos argentinos” y “pocos heridos británicos”, relataron los periodistas desde el frente de operaciones. Sin embargo, conjeturaron que el ataque final no comenzaría de inmediato, sino que se esperaría el resto de las fuerzas británicas.
– Fuentes militares inglesas dijeron ayer que además del monte Kent, las tropas británicas también capturaron la estancia House y la colina Dos Hermanas.
– Un avión Hércules C-130 que había despegado de Comodoro Rivadavia hoy por la mañana, para efectuar un sobrevuelo por las Islas y luego retornar al continente, fue detectado al norte de la Isla Borbón por los radares de búsqueda de la fragata HMS “Minerva” que se hallaba en el Estrecho de San Carlos.

Dos Sea Harrier del Escuadrón 801, piloteados por el Capitán de Corbeta Nigel Ward y el Teniente de Navío Steve Thomas, fueron desviados de su ruta encontrando al C-130, volando a baja altura y gran velocidad hacia el continente.
• El Capitán Ward disparó sus 2 misiles AIM-9L Sidewinder, haciendo impacto uno de ellos en un ala. No conforme con el nivel de daños, disparó sus cañones hacia la cola del transporte, hasta que el C-130 se incendia, pierde el plano derecho, precipitándose al mar. No hubo sobrevivientes.
• El Capitán Ward después del conflicto fue dado de baja de la Real Fuerza Aérea, por haber continuado con el ataque al C130, con la única intención de terminar con la vida de sus tripulantes.
– La Habana: Un total de catorce países latinoamericanos, los cuales se congregan en Cuba en la reunión del Movimiento de No Alineados (NoAL) discutieron una propuesta en pos de condenar al Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte “por su agresión colonialista” a la República Argentina. El mismo anteproyecto, demanda, de forma unánime, al gobierno de los Estados Unidos que cese de manera inmediata toda asistencia y colaboración militar al Reino Unido.
– Santiago: Chile está dispuesto a ofrecer ayuda médica, humanitaria y de transporte a través de sus puertos a la Argentina.
El derribo del Hércules TC-63 de la Fuerza Aérea Argentina

En cumplimiento de la Orden Fragmentaria 2258, el Hércules TC-63 se alista en las primeras horas para realizar uno de los llamados “vuelos locos”: exploración y reconocimiento marítimo al Norte de Malvinas. Una misión de alto riesgo dada la situación táctica del momento. Se estima que el primero de esta clase de vuelos sucedió el 26 de Mayo con el indicativo “Loco” a cargo del TC-64. La táctica utilizada para la detección de objetivos navales aún hoy congela la sangre:
Vuelo rasante sobre el mar a 590 km/h hasta una posición determinada, allí una rápida trepada con 30 grados nariz arriba hasta alcanzar los 10.000 pies, encendido del radar, dos a tres barridos para detectar blancos y rápido descenso para plancharse nuevamente sobre el mar con un cambio de rumbo de 45 grados. Cada maniobra se repetía cada 20 a 30 minutos y el patrón de vuelo asemejaba a una doble v (W), patrón conocido también como “dientes de perro”.

Un elemento resultó vital para estas misiones y fue el sistema de identificación amigo-enemigo (IFF). Si el mismo se activaba, era señal que el Hércules estaba siendo iluminado por un radar, el paso siguiente era detectar la posición del mismo. Entonces se ascendía, se buscaba el emisor o blanco con el radar meteorológico, se determinaba su posición mediante los navegadores inerciales y se transmitía la posición, aunque casi siempre el procedimiento debía repetirse para confirmar la posición de los blancos, hecho que volvía exponerlos a un ataque.
La situación Táctica
Para fines de Mayo, los ingleses ya se habían consolidado en San Carlos y comenzaban su avance hacia Puerto Argentino.

El día 30 de Mayo se determinó que los Harriers ya operaban en una base improvisada en San Carlos, hecho de singular importancia porque no sólo podrían realizar misiones de apoyo cercano sino también frenar cualquier vuelo argentino desde el continente hacia Puerto Argentino. Para confirmar las sospechas y fijar la posición estimada de la base, se fija una táctica que consistía en utilizar un par de Mirage III como señuelos y así el radar de Malvinas determinaba la posición aproximada de despegue de los Harrier’s británicos para luego coordinar un ataque a dicha base de despliegue.
La misión fue un fracaso. En la madrugada del 31 de Mayo el radar de Malvinas recibe el ataque de un bombardero Vulcan armado con misiles antirradar Shrike. Para evitar la destrucción, el radar es desconectado. Sin embargo, los dos Mirage III con el indicativo “Pitón” despegaron de Río Gallegos rumbo a Malvinas y a sólo 10 minutos de vuelo se les ordenó regresar ante la no disponibilidad del radar. Por la tarde, los mismos Mirage intentaron nuevamente la misión, pero no pudieron tomar contacto con el radar de Malvinas y la misión nuevamente se frustró.
Para el Martes 1º de Junio, en las primeras horas de la madrugada (04,50) dos Canberra (Indicativo Huinca) bombardean posiciones inglesas en Monte Kent. A sólo cinco minutos del ataque, el CIC (Centro de Información y Control de Malvinas) detecta dos Sea Harriers que intentan dar caza a los Canberra. La persecución dura unos 20 minutos y luego de múltiples enlaces se logra informar a uno de los Canberra que eran perseguidos por Sea Harriers. Con maniobras evasivas, eyectando los depósitos auxiliares y lanzando chaff, los Canberra logran eludir a los británicos. A las 07,58 el CIC detecta la presencia de nuevas PAC (Patrullas Aéreas de Combate) de Sea Harriers.

A las 06,30 hs el Hércules TC-63 con el indicativo Tiza despega desde Comodoro Rivadavia pero algunos problemas técnicos lo obligan a regresar y recién vuelve a despegar a las 08,53. Al mando del Hércules se encuentra el Capitán Rubén Martel, secundado por Capitán Carlos Krause como navegador el vicecomodoro Hugo Meisner; completando la tripulación los CP Miguel Cardone, CP Carlos Cantezano, SP Julio Lastra, y SA Manuel Albelos. La OF 2258 los llevará a sólo 100 Kilómetros al Norte de Malvinas.
Momentos antes el Hércules TC-66 aterriza en Puerto Argentino y más tarde regresa al continente. La operación es detectada por los británicos que ponen en el aire varias PAC que se posicionan en las proximidades de San Carlos; en tanto al Oeste de Malvinas, cerca de los islotes que conforman las llamadas Islas Cebadles, es destacada la fragata británica HMS Minerva para vigilancia aérea.

Hacia esa zona se dirigía el TC-63. Se desconoce si la tripulación tenía conocimiento de la intensa actividad británica que estaba sucediendo en esos momentos. Se estima que no ya que el silencio radial era vital para la seguridad de la misión.

El derribo del TC-63
El TC-63 ya había cumplido su primer recorrido a las 10,25 hs y unos diez minutos después completó el otro cambio de rumbo acercándose a Malvinas por el Norte, a unos 40 kilómetros del Estrecho de San Carlos.

En uno de los ascensos, el Hercules fue detectado por el HMS Minerva quien transmitió la información a una PAC de Sea Harrier’s que se encontraban en las proximidades. La sección la integraba el teniente Niguel David “Sharkey” Ward y el teniente Steve Thomas. Como ambos contaban con poco combustible, fueron directamente vectoreados hacia el blanco. Ward a bordo del Sea Harrier XZ451 localizó al Hercules con su radar Blue Fox. Una capa de nubes no le permitía tomar contacto con el avión, entonces Ward descendió y Thomas se mantuvo a algo más de 3.000 pies.
A pocos segundos localizó al Hércules a unos 10 kilómetros por delante, volando en rasante. Para entonces los integrantes del TC-63 conocían que habían sido detectados, pero ignoraban la inminencia del ataque. De hecho los reportes indican que el Hércules volaba hacia el Oeste, con 200 pies de altitud; recto y nivelado o sea sin intentar realizar alguna maniobra evasiva.
En el libro “Air War South Atlantic”, los autores ingleses Jeffrey Ethell y Alfred Price describen con crudeza el episodio:
“…después del amanecer, el día parecía aburrido y el tiempo, marginal, proveía una excelente cobertura para los aviones de transporte argentinos. Esa mañana un C-130H Hércules piloteado por el capitán Rubén Martel, se asomó (ascendió) al norte del Estrecho de San Carlos para hacer una breve búsqueda radar por buques británicos. Cuando el Hércules emergió sobre el horizonte, a unas 20 millas al norte de la boca del estrecho, fue detectado por el radar de búsqueda de la fragata Minerva, que operaba como centro de control aéreo.
Inmediatamente el Lt Cdr Ward y el Lt S Thomas del Sqdn 801 de patrulla en el área, fueron vectoreados para la interceptación.”
En las palabras de Thomas: “Sharkey (Ward) lo tomó en su radar, el avión iba rumbo al oeste. Pensamos que podría ser un C-130H por su baja velocidad. Ward descendió (entre nubes) para atacar. Yo permanecí sobre la capa, a 3.000 pies, para el caso de que el avión ascendiera por sobre ella.

Luego, Ward informó que tenía un Hércules a la vista, a distancia de seis millas aproximadamente, y descendí para reunirme con él. Salí de las nubes justo para ver un misil que dejaba su avión, y directo al frente divisé al Hércules volando a 200 pies en vuelo recto y nivelado. Estando escaso de combustible, Ward había lanzado su misil fuera de alcance que, sorpresivamente, perdió impulso y cayó al agua.

Se acercó más y lanzó el segundo misil, que impactó entre los dos motores de la derecha e inmediatamente se incendió. Al continuar su relato, Thomas descubre, en pocas palabras, la inhumana actitud de Nigel Ward, un Comandante de Escuadrón que violó toda ética guerrera y toda regla de combate, escrita o no escrita. El C-130H todavía se mantenía, entonces Ward se acercó aún más y vació sus cañones de 30mn en él. El Hércules entró en una espiral picada hacia la izquierda, sin control, el ala tocó en el mar, viró sobre sí mismo y se desintegró.
Con el avión averiado seriamente, cuando sólo le restaba tratar de amerizar en aquel mar picado, evacuar y esperar al buque de rescate, la misión de los Harrier había sido cumplida con creces. No hacía falta más. Horas después, un Lear Jet piloteado por el vicecomodoro Rodolfo de la Colina intentaría ubicar la zona de la caída pero una patrulla aérea de combate lo obligó a dejar el lugar. Lo acompañaba el comodoro Ronaldo Ferri quien, ante el derribo de uno de “sus” aviones, dejó otra vez su puesto en Comodoro Rivadavia para colaborar en la búsqueda aún sabiendo que aviones británicos intentarían emboscar a los exploradores.
Los siete tripulantes del TC-63 jamás fueron encontrados y De la Colina fallecería seis días después… pero esa es otra historia.

El TC-63, luego del impacto del 2do. misíl ya se encontraba totalmente inutilizado, fuera de combate. En ese estado no llegaba ni siquiera a las islas (lo más cercano); por el riesgo de perder totalmente el plano derecho en cualquier momento.
El británico, en su afán por sumar un “derribo” más, vació toda su munición de 30 mm sobre el Hércules. Negándole al Comandante del avión, la única posibilidad de sobrevivencia; la de amerizaje. Emergencia en la cual hay que tratar de posar en el agua, lo más suavemente posible y evacuar la tripulación. Dada la estructura del mismo, da oportunidad de flote unos minutos, para la evacuación.
El relato del numeral, después del ARR, dio lugar a una investigación más profunda y según información que me llegó, fue dado de baja y quitado las condecoraciones. Hace unos años atrás, hizo llegar una corona para ser colocada en el cenotafio del TC-63 en Palomar, pero se ordenó su retiro, como queriendo “disculparse” de lo que hizo.
Fuente: http://malvinasguerraaerea.blogspot.com/
Bombarderos Canberras en misión de atacar Monte Kent

La FAS en las primeras horas del 1 de junio de 1982
A las 03,59 horas despegaron los Canberra MK-62 para ataque a objetivos terrestres en Monte Kent, en 51º 41′ S / 58º 10′ O:
Tres Canberra MK-62, indicativo “Huinca”, armado con tres MK-17. Tripulación nº 1: (B-108) Mayor Jorge Chevalier, primer teniente Ernesto Lozano; Tripulación nº 2: (B-105) Capitán Carlos Bertoldi, primer teniente Juan Reyes; Tripulación nº 3: (B-109) Capitán Eduardo García Puebla, primer teniente Jorge Segat.
En la ruta de ida y desde el punto 1 (51º 40′ S / 58º 00′ O) regresó el nº 2 (no trasvasaba el tanque ventral). Arribó a Río Gallegos a las 05,44 hs. Los restantes continuaron y bombardearon a las 04,50 hs, confirmando las explosiones.
Detectados, despegó un Sea Harrier del 800 Sqdn (Ten MC Harg) que, a las 04,55 hs fue detectado por el radar Malvinas en R 030º a 20 MN. No existió comunicación del CIC con la escuadrilla “Huinca”. En realidad el CIC estaba operando con el radar de Ejército y no tenía enlace con las aeronaves debido al ataque del Vulcan del día anterior. El CIC avisó a la FAS; ésta, por medio del CIC Río Gallegos se comunicó con el “Huinca 2” que regresaba y éste hizo de retransmisor a los otros aviones.
Eran ya las 05,25 hs. En este lapso el Harrier se había acercado y perseguía a la Sección “Huinca”.
Esta escuadrilla, en lateral Darwin, a 4′ después del objetivo material, observó un misil que venía desde abajo y a la derecha.

Lanzaron bengalas, tanques de punta de plano y realizaron viraje de evasión.
No se habían percatado que los perseguía un interceptor, pero las maniobras evasivas que ejecutaron para evadir los misiles lanzados desde tierra, sirvieron para eludir a los Harrier. Los Canberra MK-62 retornaron seguros a Río Gallegos donde arribaron a las 06,30/06,45 hs.
Fuente: Fuerza Aérea Argentina
– El 1º de junio de 1982, las fuerzas británicas en las islas Malvinas fueron reforzadas por el arribo de 5000 soldados de 5.ª Brigada de Infantería. El mayor general Jeremy Moore pasó así a tener suficientes tropas para comenzar a planear un asalto a gran escala sobre Puerto Argentino/Stanley.
Partidas avanzadas del 2.º Batallón de Paracaidistas del Reino Unido ocuparon los establecimientos de Fitz Roy y Bahía Agradable buscando limpiar el área de fuerzas argentinas. Unidades de guardias galeses y escoceses fueron enviadas a reforzarlos, buscando desembarcar en el área de Puerto Fitz Roy. Luego del hundimiento del transporte Atlantic Conveyor los británicos desembarcados en las Malvinas solo tuvieron un helicóptero de transporte de tropas disponible, un Boeing CH-47 Chinook de la Real Fuerza Aérea británica, por lo que los suministros y refuerzos de tropas solo podían ser transportados por mar.
Los Chinook FAA en la Guerra Malvinas
El conflicto armado en Islas Malvinas llevó al despliegue de los Chinook que eran considerados como una aeronave utilitaria y multipropósito, aprovechado sus capacidades para el despliegue de suministros tanto en el fuselaje como colgando de una linga ubicada en la parte inferior-central del fuselaje, el traslado de tropas a la línea de combate como detrás de las líneas enemigas, la evacuación sanitaria, entre otros propósitos.

Finalmente, la orden de trasladar los Chinook al teatro de operaciones de Malvinas, llego el 5 de abril.
Chinook H-93
El H-93 fue rápidamente artillado con 3 ametralladoras defensivas de 12.7mm, para salir rumbo a Comodoro Rivadavia. Allí recibió un camuflaje táctico compuesto por verde oliva y marrón.

Recién pintado, el Chinook comenzó su viaje hacia Río Gallegos en donde se le instalarían tanques suplementarios de combustible para incrementar su autonomía. Finalmente partió a Islas Malvinas en la tarde del 7 de abril de 1982, arribando a Puerto Argentino a las 20,15 hs.

Chinook de la Fuerza Aérea Argentina artillado en Malvinas con una ametralladora en la compuerta de carga
Chinook H-91
El Chinook, H-91, fue trasladado desde la Base Antártica Vicecomodoro Marambio hacia Río Grande, Tierra del Fuego, el 10 de abril y al parecer llegó a Puerto Argentino el día 13 del mismo mes.

La nueva unidad recibió el nombre de “Escuadrón de helicópteros Malvinas” e incluía además de dos Chinooks, otros dos helicópteros Bell 212 de la FAA.
El 14 de abril los cuatro helicópteros fueron transferidos a la Base Aérea Militar Cóndor, ubicada en Pradera del Ganso realizando desde allí el apoyo del Ejército, la FAA y de la Armada.

El 1 de mayo, tras los primeros ataques británicos a Malvinas, la vulnerabilidad sobre los helicópteros era evidente, ante este hecho optaron por ubicarlos entre las propiedades civiles para evitar que fueran destruidos.
A medida las incursiones británicas se incrementaban con bombardeos de aviones Sea Harriers de la Royal Navy y Harriers de la RAF, los Chinook argentinos fueron utilizados en misiones de reconocimiento, a menudo con su radar para ubicar a la flota británica. Al parecer, el 4 de mayo una de estas misiones casi termina en desastre ya que una Patrulla Aérea de Combate ( PAC ) de Sea Harriers fue dirigida hacía un “blanco” no identificado que resultaba ser uno de los Chinook en misión de reconocimiento.
Para el 15 de mayo los Chinook participaron de la recuperación de las tripulaciones de los IA-58 Pucará ubicadas en la Isla Borbón, después de que sus aviones fueran destruidos por un ataque británico. Tras los ataques británicos, los Chinook fueron utilizados para la evacuación de heridos volando hacia Puerto Argentino. Más tarde, ese mismo día, se encargaron de trasladar colgando por lingas, a varios aviones IA-58 Pucara, sobrevivientes de los ataques de las fuerzas SAS a la Isla Borbón.

Luego de los desembarcos británicos del 21 de mayo los combate estaban cerca de la zona de operaciones y base de los helicópteros, por lo que el 24 de mayo los Chinook fueron replegados a Puerto Argentino.

Para el 27 de mayo, un Chinook trasladó a 67 soldados a Darwin para reforzar la resistencia argentina y retorno a Puerto Argentino con miembros de la FAA, algunos de ellos pilotos derribados que habían sido evacuados de la Isla Borbón.

Para la madrugada del 28 de mayo, los Chinook se vieron involucrados en el trasporte de tropas y de un mortero de 120mm en apoyo de los combates entablados en Pradera del Ganso.
Los Chinook nos abandonan
Para el 1º de junio ante el avance de los combates se asumía que Puerto Argentino caería finalmente en manos británicas, por lo que se decidió retirar a los Chinook a la seguridad del continente.
Al menos uno de ellos necesitaba un motor con urgencia por lo que fue traído más tarde a bordo de un C-130. Aun así el traslado hacia el sur del contintente, no fue fácil, los tanques suplementarios fueron abandonados en Pradera del Ganso por lo que el viaje hacia el continente se realizó bombeando manualmente combustible hacia los tanques principales desde 15 tambores de 200 litros ubicados en el compartimiento de carga.
De esta manera, los estimados Chinook de la Fuerza Aérea Argentina, finalizaban sus misiones en el frente de combate de Malvinas. Tan rápido como termino el conflicto, volvieron a sus actividades en el continente.

Posguerra
Al retornar al continente a ambos Chinook se les volvió a aplicar la pintura original para zonas antárticas a pesar de que no serían utilizados más en la Antártida. Desde entonces, y como consecuencia del embargo aplicado por los EE.UU., la falta de repuestos volvió sus vuelos cada vez más escasos. A pesar de esto combatieron el fuego a la zona de Bariloche complementando a los UH-1H y MD-500E. Para este fin se adquirió un balde rígido de 5 000 litros, que se suspendía de la eslinga de carga.
A mediados de los ‘90 volaron a modo de préstamo para el Escuadrón Presidencial, donde el H-93 protagonizó un incidente durante el traslado del entonces presidente Carlos Menem.

Los Chinook de la Fuerza Aérea Argentina, volaron hasta la década del ´90 cuando por las deficiencias presupuestarias hicieron que se quedaran en tierra.

Los veteranos Chinook una vez desprogramados del servicio activo fueron almacenados por varios años en el Área Material Quilmes y luego trasladados al Museo Nacional de Aeronáutica, de Morón, donde el Vertol 308C Chinook H-91 es expuesto al público en uno de sus hangares.
La Artillería en las Islas
– Comienzan a desembarcar los refuerzos británicos de la 5ª Brigada: A San Carlos llegan los buques: Norland (con los Gurkhas), Baltic Ferry (helicópteros Scout) y Atlantic Causeway (Sea King y Wessex). A la zona de Port Salvador llegan equipos logísticos transportados por el HMS Intrepid y el RFA Sir Percival, durante todo este día y el siguiente.

– La fragata Penelope recoge del mar al nuevo jefe del 2º Batallón Paracaidista (Tcol. Chaundler), que se había lanzado en paracaídas desde un C130 Hercules.
(Madrugada). En Puerto Argentino se procede al lanzamiento de un misil MM38 Exocet contra un buque británico. El sistema ITB de circunstancias, trabajando con el radar Rasit del GA 3 detectó un blanco, pero el misil no salió del contenedor, al fallar la ignición del motor. Se preparó el segundo misil, que salió de su contenedor, pero perdió el objetivo.
El 2º Batallón Paracaidista y la 29º Batería (4º Reg. De Artillería) pasan a depender de la 5º Brigada de Infantería, para progresar por el flanco derecho del avance británico, hacia Fitzroy. Los paracaidistas son trasladados desde Goose Green hasta Fitzroy / Bluff Cove. Los infantes lo harán (entre el día 2 y el 3) en helicópteros Scout y en el único CH 47, sobrecargado con 81 paracaidistas, el doble de su carga permitida. Cuando acaba la guerra, el helicóptero ZA 718 había transportado unos 1.500 soldados, 650 prisioneros argentinos, 95 heridos y 550 Tm. de carga.

En Monte Estancia se emplazan los seis cañones de la Batería 79º (29 Reg.). Desde allí apoyaran los movimientos del 3º Batallón Paracaidista, que establece en la zona su base de partida para los ataques sobre Monte Longdon.
BAM Malvinas, Puerto Argentino. El Pucará A-514 (Capitán Benítez) resulta dañado durante un despegue al deslizarse por una placa de hielo en la pista, chocando contra el avión A-532 que estaba aparcado. Los dos aparatos quedan inutilizados.
(10,45 hs) Un Hércules C-130 (IC63) del Grupo 1 de Transporte, es derribado a 90 km. al norte de la Isla Borbón por el Mayor Ward a bordo de su Sea Harrier del 801º Esc., acompañado por su punto, el Capitán Thomas. Los dos Harrier interceptaron al Hercules, que estaba en misión de reconocimiento naval, a unos 60 metros de altitud. Ward le disparó dos misiles AIM 9L. Uno falló y el otro inició un fuego en dos de los motores. Ward remató al C130, que todavía volaba, con una ráfaga de 240 disparos de sus cañones ADEN de 30 mm. Toda la tripulación del C-130 falleció: Vicecomodoro Meisner, Capitán Martel, Capitán Krause, Suboficial Principal Lastra, Suboficial Ayudante Albelos, Cabo Principal Cardone y Cabo Principal Cantezano.
Las misiones de reconocimiento navales de los Hercules eran operaciones de circunstancias, basadas en el vuelo a baja cota, a 590 km/h, subiendo cada 20 minutos para detectar blancos con el sistema IFF propio y el radar meteorológico, algo ciertamente arriesgado.

Puerto Argentino (12,40 hs). Durante un vuelo sobre la capital, un misil lanzado por el sistema SAM Roland (el quinto disparado en el conflicto) derriba a un Sea Harrier del 801º Esc. (Capitán Mortimer, eyectado y rescatado).
El sistema Roland disparó ocho misiles durante la guerra (uno de ellos falló en el lanzamiento): Uno en modo optrónico el día 1 de mayo y el resto en modo radar automatico los días 25 de mayo, 1 y 12 de junio.
Una sección de cañones 35/90 (dos piezas) también abre fuego sobre el caza, fallando su ráfaga. Mortimer se despistó y entró en la burbuja defensiva del aeropuerto, acción que los británicos evitaban desde los primeros días de la guerra. Habitualmente bombardeaban el aeropuerto desde una cota más alta, aunque perdiendo precisión, con bombas de tipo Beluga o de HE.

San Carlos (tarde). El 63º Esc. a.a. del Regimiento de la RAF, llega a San Carlos. Su misión es defender la cabeza de puente y la pista provisional de aterrizaje (construida con planchas de aluminio) de los Harrier en Puerto San Carlos. Entran en posición en los asentamientos de los Rapier de la Batería T, a los que sustituyen. La batería ‘ apoya a partir de este día la campaña de la 3* Brigada británica.
(22,00 hs) Un vehículo del GAA 4, al mando del Capitán Perandones, es sorprendido por fuego de artillería naval cuando regresa desde la zona de Dos Hermanas, después de recoger un equipo de reparación de líneas telefónicas. No hay bajas.
Martes 1º de Junio de 1982 (Página Oficial de la FAA)
El parte meteorológico
En el continente, sur de la Patagonia y Tierra del Fuego, un centro de alta presión situado al norte de Malvinas producía aire húmedo sobre la costa central y norte, con nubosidad baja techos entre 100 y 300 m. Lloviznas reducían la visibilidad entre tres y ocho kilómetros. Vientos del sector este entre ocho y diez nudos. En Malvinas, el centro de alta presión mencionado produjo algunas nubes con techos entre 600 y 900 m. Vientos variables intensidad diez nudos. Orientados en horas de la tarde del sector noroeste.
La FAS en la primera hora
A las 03,59 horas despegaron los Canberra MK-62 para ataque a objetivos terrestres en Monte Kent, en 51º 41′ S / 58º 10′ O:
Tres Canberra MK-62, indicativo “Huinca”, armado con tres MK-17. Tripulación nº 1: (B-108) Mayor Jorge Chevalier, primer teniente Ernesto Lozano; Tripulación nº 2: (B-105) Capitán Carlos Bertoldi, primer teniente Juan Reyes; Tripulación nº 3: (B-109) Capitán Eduardo García Puebla, primer teniente Jorge Segat.
En la ruta de ida y desde el punto 1 (51º 40′ S / 58º 00′ O) regresó el nº 2 (no trasvasaba el tanque ventral). Arribó a Río Gallegos a las 05,44 hs. Los restantes continuaron y bombardearon a las 04,50 hs, confirmando las explosiones.
Detectados, despegó un Sea Harrier del 800 Sqdn (Ten MC Harg) que, a las 04,55 hs fue detectado por el radar Malvinas en R 030º a 20 MN. No existió comunicación del CIC con la escuadrilla “Huinca”. En realidad el CIC estaba operando con el radar de Ejército y no tenía enlace con las aeronaves debido al ataque del Vulcan del día anterior. El CIC avisó a la FAS; ésta, por medio del CIC Río Gallegos se comunicó con el “Huinca 2” que regresaba y éste hizo de retransmisor a los otros aviones.
Eran ya las 05,25 hs. En este lapso el Harrier se había acercado y perseguía a la Sección “Huinca”. Esta escuadrilla, en lateral Darwin, a 4′ después del objetivo material, observó un misil que venía desde abajo y a la derecha. Lanzaron bengalas, tanques de punta de plano y realizaron viraje de evasión.
No se habían percatado que los perseguía un interceptor, pero las maniobras evasivas que ejecutaron para evadir los misiles lanzados desde tierra, sirvieron eludir a los Harrier. Los Canberra MK-62 retornaron seguros a Río Gallegos donde arribaron a las 06,30/06,45 hs.
Del libro “Falkland Air War” de la Royal Navy
El Lt Andy Mc Harg (RN) en el ZA 177 fue lanzado del portaaviones HMS Hermes a las 04,39 horas el 1º de junio para ser vectoreado hacia un grupo de aviones no identificados, volando a alto nivel que se apreciaban en nº de 4, aproximándose a la isla Soledad desde el sudoeste.
Cuando Mc Harg estuvo a distancia de tiro de los intrusos, se percató de la lejanía de su buque y los aviones estaban al norte de Monte Kent con rumbo norte. Se acercó hasta cuatro millas de unos de ellos y lo identificó como un Canberra. En ese momento el piloto eyectó sus tanques de punta ala, lanzó chaff y se dirigió al continente tan pronto como pudo por la ruta más corta. Debido a su estado de combustible Mc Harg no intentó darle caza. A su pesar, debió retornar y fue recobrado a las 05,55 hs. El avión del que estuvo tan cerca, era en efecto, uno del grupo 2 Canberra que había decolado de Río Gallegos para un bombardeo nocturno a Monte Kent.
Piloto recuperado
Fue hallado el Capitán Mariano Velasco, que se había eyectado el 27 de mayo sobre Gran Malvina (entre Pto. Howard y Fox) y recuperado a Pto. Howard.
Las acciones de los defensores en Malvinas
Los británicos continuaban patrullando preventivamente Puerto Argentino, cada tanto, sin arriesgarse demasiado, lanzaban algún ataque aéreo y cañoneaba a discreción la BAM Malvinas y otros objetivos terrestres. Al mismo tiempo concentraban sus fuerzas terrestres en las faldas del monte Kent.
Entre 01,00/02,00 cañoneo naval sobre posiciones de artillería en la zona de Moody Brook y Two Sisters. El POA nº 10 debió abandonar su puesto porque fue localizado y sintió los impactos muy próximos.
A las 07,58 se detectaron las primeras PAC. En el día, totalizaron cuarenta salidas.
A las 14,35 un Harrier solitario sobrevoló muy confiado el sector sur del aeropuerto. La batería Roland del Ejército, conducida por el mayor Pla del GADA 601, al comprobar que el avión estaba a más de 6.000 m de distancia, fuera de alcance del sistema, pero que lo tenía bien adquirido por el radar de “tracking” y sobre el mar, anuló el dispositivo de autodestrucción del proyectil. Disparó un misil y alcanzó al Harrier GR.3 del Lt (RAF) Ian Mortimer (XZ- 456) quien se eyectó y cayó al mar. En uno de los raros días despejados malvinense, el prolongado descenso del piloto británico suscitó la algarabía de los 8.000 defensores del Puerto Argentino.

A las 14,50 el CIC Malvinas ordenó despegar a un Chinook CH-47 para rescatar al británico. Tras él decoló una sección de IA-58 Pucará. nº 1: Capitán Jorge Benítez y nº 2: primer teniente Juan Micheloud.
Del libro “Falkland Air War” de la Royal Navy
Más tarde, alrededor de las 14,40 horas el Escuadrón 801 perdió un Sea Harrier a causa de un SAM Argentino.
El oficial instructor de guerra aérea Lt Mortimer había despegado del Invencible para un reconocimiento ofensivo al sur de Puerto Argentino.
Estaba en una altura de 10.000 pies y siete millas al sur del aeródromo mirando a lo que él pensaba era un avión en movimiento en la pista cuando vio el resplandor de un misil y su estela de humo, ascendiendo directamente hacia él. Mortimer pensó que no llegaría a su altura pero unos pocos segundos después desapareció, debajo de su avión y la parte posterior del fuselaje de su Sea Harrier explotó cuando el Roland impactó. Afortunadamente se eyectó antes que su avión se desintegrara y sus pedazos cayeran al océano.
Después de lo que le pareció una eternidad (en realidad fueron 10′), acuatizó. Alrededor de las 14,50 hs, cinco millas al sur de Puerto Argentino y abordó su balsa salvavidas. Hizo dos transmisiones (orales) cortas con su equipo en la esperanza que lo escucharían los británicos y no los argentinos. Su transmisión fue escuchada por otros Harrier en PAC y un Sea King del Escuadrón 820 (del HMS Invincible) que partió en su búsqueda. En su transmisión inicial Mortimer había informado su posición estimada. Poco después vio un avión argentino bimotor (posiblemente un Pucará) y un Chinook explorando el área (cinco millas hacia el oeste) donde habían caído los restos de su avión. Luego las aeronaves se dirigieron al este (hacia él) y fue entonces cuando hizo su segunda llamada dando la posición de dichos móviles por si hubiera alguna PAC cercana que los atacara. El avión y el helicóptero lo sobrevolaron sin verlo y se retiraron hacia Puerto Argentino. Todo lo que Mortimer podía hacer entonces era esperar que lo rescataran los británicos… y tuvo que esperar bastante.
Relato del Primer Teniente Micheloud
Durante el despegue, el Capitán Benítez quedó sin comando de dirección, salió de la pista e impactó con el A-553 estacionado al costado (sin tripulante) dañándose seriamente ambos aviones sin afectar al personal. El nº 2 alcanzó a despegar. El helicóptero y el Pucará restante, comenzaron la búsqueda, sin encontrar al náufrago pues fueron interrumpidos por órdenes de regreso debido a PAC que se acercaba.
Relato del Suboficial Auxiliar Alvarez
Aproximadamente a las 15,00 horas, un avión inglés fue alcanzado por un misil sobre Puerto Argentino, alcanzando a eyectarse el piloto, abriéndose su paracaídas en forma normal. Esta acción fue presenciada por la tripulación del Chinook CH-47, H-93: piloto Mayor Oscar Pose, copiloto primer teniente Alberto Beltrame, mecánico SAux H. White, R. Prats, operador SAux J. Alvarez, M. Vera, que despegó de Malvinas a las 16,15 y arribó a las 17,00 hs, en su primer vuelo; luego despegó a las 17,15, y arribó a las 18,00, en su segundo vuelo. El Mayor Pose ordenó nuestro desplazamiento inmediato del lugar donde nos hallábamos (hipódromo de Puerto Argentino) hasta el helipuerto constituido en la cancha de fútbol, cercana al hospital inglés. Allí se encontraban unos ocho o diez helicópteros del Ejército Argentino con sus tripulaciones.
Una vez en el lugar pusimos en marcha y nos dirigimos hacia la playa de Puerto Argentino, lugar por donde vimos desaparecer al piloto inglés en su paracaídas. Éste hacía su aproximación hacia el agua mientras se alejaba mar adentro por efectos del viento.
Una vez sobre la playa, tropas argentinas presumiblemente de BIM 5 nos hicieron señas en dirección hacia donde vieron desaparecer su paracaídas en el agua. La búsqueda se efectuó bajo el control de radio y radar de Puerto Argentino; se repitió un nuevo patrón, un nuevo acercamiento a la playa y posterior alejamiento (cerca de diez a doce millas de la costa) duración del vuelo cuarenta y cinco minutos, aproximadamente, debiendo regresar por falta de combustible, no pudiendo hallar evidencias del piloto ni su equipo (balsa, salvavidas, paracaídas, etc.).
17,00 horas: el jefe de la Batería artillería antiaérea Supefledermaus ordenó el traslado de una pieza 35 mm con el Chinook CH-47 (H-91), y mientras éste se realizaba, hubo alarma roja. Se aceleró el traslado a la nueva posición.
Entre las 23,35/00,10 hs: comenzó el cañoneo naval sobre BAM Malvinas y Moody Brook. Dieciséis impactos sobre el aeródromo.
Relato del Mayor Oliva
Como vivíamos tratando de hacer cosas que le crearan más dificultades al enemigo, y como nuestra pista era tantas veces atacada para su destrucción, con el riesgo consiguiente para el personal, sugerí al Brig Castellano que la mimetizáramos o simuláramos su destrucción de alguna manera. El brigadier pensó que era complicado y no me respondió ni sí ni no, así que pasados unos días, decidí que había que hacerlo; ya sabíamos que luego de cada ataque los ingleses tomaban fotografías o hacían una evaluación de los resultados. Hablé con el Vicecomodoro Raúl Maiorano (quien luego de ser relevado por el Vicecomodoro Viñals, se quedó voluntariamente, a cargo del Grupo de Construcciones) y le expliqué la idea. Para llevarla a cabo debíamos esperar un próximo ataque inglés a la pista. La espera no fue larga y el grupo puso manos a la obra, simulando cráteres, etc. Posteriormente, estando prisioneros, un inglés le comentó al Vicecomodoro Maiorano que habíamos tenido una idea muy ingeniosa y habían realmente creído que la pista estaba fuera de servicio.
Una vez sobre la playa, tropas argentinas presumiblemente de BIM 5 nos hicieron señas en dirección hacia donde vieron desaparecer su paracaídas en el agua. La búsqueda se efectuó bajo el control de radio y radar de Puerto Argentino; se repitió un nuevo patrón, un nuevo acercamiento a la playa y posterior alejamiento (cerca de diez a doce millas de la costa) duración del vuelo cuarenta y cinco minutos, aproximadamente, debiendo regresar por falta de combustible, no pudiendo hallar evidencias del piloto ni su equipo (balsa, salvavidas, paracaídas, etc.).
Mientras tanto en el continente…
1º de junio de 1982, Argentina en la previa del Mundial de España

Bajan del avión Fillol, Gallego, Passarella y Menotti. El Seleccionado Campeón de Mundo llegaba a su concentración en Alicante, el día 13 sería el debut y derrota ante Bélgica por 1 a 0.
Es derribado el Hércules C-130 TC-63 de la Fuerza Aérea Argentina

1 de junio de 1982. Las primeras horas de la madrugada de la jornada revisten a las islas con un frio extremo. Tras una extensa jornada de bombardeos sobre el BAM Malvinas, los sistemas de defensa aérea argentinos quedan en alerta ante una nuevo ataque por parte del aeronaves británicas. En el este de las islas, sobre el Monte Simon, las tropas británica demostraron su poder de fuego sobre las posiciones argentinas en el combate dado en el frente de Top Malo House perdiendo la vida en un heroico combate el Teniente Ernesto Espinosa y el Sargento Primero Mateo Sbert.
Operaciones Aéreas Argentinas
Ataque de aviones canberra


Por la madrugada dos BMK-62 Canberra armados con tres bombas MK-17 del Grupo de 2 incursionaron para realizar un bombardeo en la ladera oeste del monte Kent, donde se había detectado la concentración de las primeras tropas británicas y, en particular, se encontraba ubicado el puesto del comandante británico de las Fuerzas Terrestres, Brigadier Julian Thompson. El ataque fue realizado cerca de las 05:00 de la madrugada y tomo por sorpresa a los británicos aunque no se produjeron grandes daños materiales. Sólo un soldado resulta herido.
Como consecuencia del ataque, un Sea Harrier de la Escuadrilla 800 es guiado para interceptar a las aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina. Estos logra aproximarse a cuatro millas (6,5 Km) de uno de ellos con rumbo oeste y lanza chaff y bengalas señuelo infrarrojas y con maniobras evasivas logra alejarse de la máquina británica condicionada por la disponibilidad de combustible.
Derrivo de Hércules KC- 130 T-63



En una jornada con condiciones climáticas austeras y con baja visibilidad dieron al Hércules C-130 «T-63», indicativo «Tiza», las condiciones perfectas para cubrirse en el cielo malvinense. Luego de aterrizar con suministros en Puerto Argentino, la aeronave volvió a despegar a las 8:53hs de la mañana con la misión de realizar un reconocimiento aéreo en búsqueda de buques enemigos en el aérea de San Carlos para los cazabombarderos argentinos.
A las 10:25 de la mañana arribo al punto acordado y en consecuencia su radar es detectado por la fragata HMS Minerva, responsable del control aéreo en ese sector. A veinte millas al norte de San Carlos dos Sea Harrier FRS.1 del Escuadrón Aéreo Naval 801 se dirigieron a interceptar a la aeronave de transporte argentina. La Patrulla Aérea de Combate (PAC) esta conformado el teniente comandante Nigel Ward, teniendo como numeral al teniente Steve Thomas.

Sea Harrier FRS1
Cuando el TC-63 fue detectado, Ward lanza un primer misil AIM-9L Sidewinder demasiado lejos del Hércules y cayendo al mar. Habiendo sucedido esto con el primer misil, Ward se acerca a una distancia menor para disparar su segundo Sidewinder con la aeronave argentina, el cual impacto en el plano derecho entre los motores 3 y 4. Viendo que el Hércules aún se mantenía volando a pesar los del impactos recibidos, Ward se acerca y remata a C-130 con fuego de sus cañones en una acción condenable.
Con este ataque, el Hércules comienza hacer una espiral impacto sobre el océano y desintegrándose en el acto. La tripulació, compuesta por el vicecomodoro Hugo Meisner, capitán Rubén Martel, capitán Carlos Krause, suboficial principal Julio Lastra, suboficial ayudante Manuel Albelos, cabo principal Miguel Cardone y cabo principal Carlos Cantezan, perdieron la vida en cumplimiento del deber.
Frente: Islas Malvinas
Sea Harrier derribado
A las 1440 un Sea Harrier, matricula ZA174, de la Escuadrilla 801 se encontraba realizando patrullaje aéreo se aproximo demasiado y entro dentro del alcance del misil Roland de la Artillería Antiaérea argentina. El mismo fue derribado al sur de Puerto Argentino a más de 13.000.pies, con lo cual se suma un séptimo de la artillería antiaérea hasta la fecha. Posteriormente el piloto ejecutado será rescatado del mar por un helicóptero británico Sea King.
Como consecuencia de este episodio, la Escuadrilla 1 de la RAF, reducida a tres Harrier GR-3, lo es reforzada con dos aeronaves enviadas desde Ascensión. La nave Engandine, como plataforma de un posible anavizaje, ha sido posicionada a mitad del trayecto como medida de seguridad.
Rescate de personal en la Isla Borbón
Por la tarde, parten de Río Grande dos helicópteros Sea King de la Armada y un Puma de la Prefectura naval con la misión de rescatar el personal destacado en la Isla Borbón. El Puma los acompaña por 120 millas (215 Km) para luego regresar en razón de su menor autonomía. Tres horas después arriban a destino para decolar a las 18.35 demorados por la maniobra de reposición de combustible atento a que en la isla se habían hecho previsiones para solo un Sea King. Cerca de las 2200 logran aterrizan en Rio Grande en condiciones meteorológicas adversas.
Arribo de Bahía Paraíso y traslado de heridos
Cerca del mediodía y luego de sortear el campo minado mientras fue guiado por el Forrest, el buque hospital Bahía Paraíso logro fondear en Puerto Argentino y procedió a transferir 300 toneladas de víveres y equipos y 25.000 litros de combustible al Yehuin y al Forrest. Simultáneamente el helicóptero Puma, devenido en sanitario, traslada 26 heridos y dos médicos desde el hospital de la localidad.
Operaciones terrestres
1 de junio. Al amanecer, posiciones del Regimiento de Infantería 4, BIM 5 y Regimiento de Infantería 3, reciben fuego naval, y al atardecer, el fuego se produce sobre la zona del Regimiento de Infantería 25 y Aeropuerto. Continúan los combates de patrullas entre efectivos argentinos de las Compañías de Comandos 601 y 602 del Ejército Argentino y del Escuadrón de Fuerzas Especiales de Gendarmería Nacional que se infiltra detrás de la 1ra línea de las efectivos ingleses.
También continúan los movimientos de helicópteros transportando material de artillería y logística. La artillería propia hace fuego sobre Monte Kent para tratar de eliminar los equipos de detección de blancos, dirección de fuego enemigo que opera en zona. Al mismo tiempo, las tropas británicas dan una primera avanzada sobre el Monte Kent donde se da un duro intercambio de fuego entre las unidades de artillería argentina y enemigas, en misiones de fuego de contra bateria.
Del lado de las tropas argentinas, la Compañía de Comandos 602 organizó una patrulla motorizada para rescatar a los dos integrantes de la 3ra Sec. de la 602 faltantes, Lauría y Viltes. El encuentro se produjo a las 1430, regresando de inmediato, bajo fuego de morteros y de artillería, y cruzando el campo minado sobre la huella cuando ya se había cerrado su único paso, ante la proximidad de las fuerzas británicas. Tras la operación continuaban desaparecidos, presumiblemente abatidos, el Tte. 1ro Márquez y el Sarg. 1ro Blas, y el Sarg. Flores.
Fuente: https://www.zona-militar.com/