23 de Mayo

=Día a día lo que ocurrió en Malvinas y en el mundo durante el conflicto armado =El hundimiento de la fragata HMS Antelope =El ataque de la Aviación Naval Argentina =El fin de la Antelope =Combate de Caleta Foca =Desarrollo =Resultado =La actividad enemiga =La actividad propia =Relato del Teniente Alejandro Vergara =Comunicados del Estado Mayor Conjunto =Comunicados de Gran Bretaña

Ataque Argentino: Renovados ataques aéreos, con un avión argentino derribado y con pérdidas navales para los ingleses, por el hundimiento de la Fragata Antelope (más de diez muertos).

Renovados ataques aéreos, con un avión argentino derribado y con pérdidas navales para los ingleses. El día 25 se retiran y se logra el hundimiento de un destructor y un transporte de tropas británico.
– Buenos Aires: La fuerza aeronaval argentina lanzó hoy tres oleadas de ataques contra las posiciones logradas por los invasores británicos en la bahía de San Carlos. Durante las incursiones, que se realizaron entre las 14 y las 17, resultó seriamente dañado un buque mercante inglés. Según fuentes militares, los disparos habían alcanzado a las dos fragatas averiadas. Sin embargo, también reconocieron que en los combates se había perdido un avión.

En los mismos medios se aseguró que el operativo estuvo a cargo de escuadrillas integradas por aviones Super Etendard y Douglas A4-Q de la Aviación Naval y Douglas A4-B, A4-C, Canberra y Mirage de la Fuerza Aérea. Pero explicaron que en esta oportunidad, los Super Etendard no atacaron con misiles Exocet sino con cohetes y bombas convencionales.

La ofensiva de las fuerzas argentinas tuvo un propósito claramente definido: hostigar e impedir que algunas de las unidades de la flota británica lleguen hasta la costa de San Carlos y desembarcar abastecimientos, refuerzos y pertrechos para fortalecer a los efectivos que desde el viernes pasado se encuentran en ese lugar.

– Londres: Hoy por la noche, fuentes oficiales del Ministerio de Defensa inglés informaron que varios focos de incendio se habían declarado a bordo de la fragata alcanzada por los disparos de aviones argentinos. “Pero aún no tenemos precisiones sobre el número de víctimas”, dijo el portavoz. Agregó, sin embargo, que la embarcación había sufrido daños que resultaban “mucho más serios de los previstos anteriormente”. “A bordo estalló un cierto número de incendios y ahora se está tratando de dominarlos. Pero es poco probable que recibamos detalles acerca del incidente antes de varias horas”, añadió.

En Londres, la ofensiva argentina fue admitida oficialmente. aunque se le atribuyeron resultados distintos, reduciendo las pérdidas a solo una fragata incendiada y elevando a no menos de seis el número de aviones abatidos.

Durante el ataque aeronaval argentino un buque británico fue averiado cerca de la cabecera de playa establecida en las islas Malvinas, y entre seis y nueve de los aviones atacantes fueron derribados, sostuvo el Ministerio de Defensa británico.

Según el Ministerio de Defensa británico, las acciones se iniciaron por la mañana, cuando aviones Sea Harrier atacaron posiciones argentinas en el aeródromo de Ganso Verde, cerca de Puerto Darwin, en la isla Soledad. En esas fuentes se informó que fueron lanzadas bombas de 454 kilos en combinación con el fuego de cañones de 20 milímetros. Hasta hoy por la noche no se conocía el alcance de los daños, pero el vocero del ministerio dijo que los pilotos pudieron ver los restos de varios aviones turbo hélice Pucará cerca de la pista, ubicada a 32 kilómetros al sur de la cabeza de puente establecida en San Carlos.

Aviones Harrier atacaron a tres helicópteros argentinos sobre el estrecho de San Carlos, aterrizando en la costa de la isla Gran Malvina.  

Dos helicópteros Puma fueron averiados sin consecuencias para sus tripulaciones quienes tomaron las ametralladoras de los aparatos y repelieron la agresión. Con el material que lograron rescatar, continuaron su misión en el único helicóptero que quedo en servicio.

– Santiago de Chile: Fuentes de la Armada señalaron que ningún buque de bandera británica está actuando como base de operaciones o de apoyo a helicópteros de ese país en las aguas del estrecho de Magallanes o en otros territorios marítimos bajo jurisdicción chilena. Con esta precisión las altas fuentes de la armada desvirtuaron que el buque antártico británico “Bransfield” haya servido de nave madre y centro de apoyo para un helicóptero Sea King que cayó la semana pasada cerca de la austral ciudad chilena de Punta Arenas. En declaraciones reproducidas por el diario “El Mercurio”, las altas fuentes de la armada calificaron de “antojadiza y carente de veracidad”, una versión en tal sentido procedente de la Argentina.

– Comodoro Rivadavia: “El costo económico y financiero de la guerra -aun siendo elevado- resultará ínfimo con relación al beneficio que la República Argentina puede extraer de este conflicto. La afirmación de nuestra soberanía, el mejoramiento de la imagen exterior y la consolidación de la unidad nacional son tres de los principales réditos que el enfrentamiento armado está en condiciones de dejar. Por otra parte, el gasto que demanda es infinitamente menor al déficit provocado por la política de despilfarro aplicada en épocas de paz”. Así se expresó hoy por la noche en esta ciudad el economista doctor Antonio Cafiero, quien encabeza un grupo representante de dicha fracción política, que manifiesta su adhesión a las operaciones llevadas a cabo en la zona austral por las Fuerzas Armadas.

– Washington: Tras el desembarco británico en las Malvinas, que “constituye un cambio importante en la crisis”, el secretario de Estado norteamericano, Alexander Haig, previó el estancamiento de la actividad diplomática hasta que se registren modificaciones en la situación militar. Haig, reporteado por la cadena CBS de televisión declaró: “Por supuesto, esperamos que haya una nueva ronda de negociaciones en cualquier momento, pero está claro que hasta que se produzca alguna evidencia de cambio en la situación militar, puede haber un estancamiento” diplomático. Ya Gran Bretaña había advertido que se opondría a todo “cese del fuego” a partir del desembarco.

– Washington: El titular del Foreign Office, Francis Pym, opinó para la televisión norteamericana que “ahora es muy probable que las islas Malvinas sean reconquistadas por la fuerza”. Y a continuación, con arrogancia, señaló que “eso es lo que va a pasar a menos de un cambio de actitud de último minuto por parte de la Argentina”. La entrevista fue televisada por la red de TV ABC, directamente desde Londres y también dijo que, si nadie deseaba utilizar la fuerza, por otra parte, no se podía “tener la paz a cualquier precio”. En cambio, manifestó Pym, “es necesario preservar la libertad y la democracia y tomar en consideración los deseos de los habitantes de las Malvinas”. “Si eso no es posible lograrlo por medio de la negociación -señaló- es preciso utilizar la fuerza.” Adelantándose a los acontecimientos, afirmó que después de la recuperación del archipiélago comenzará “un período de rehabilitación para sus habitantes”, que consistiría en la reparación de los daños sufridos por las granjas y el retorno a la vida cotidiana.

Habló luego, como al pasar, de la necesidad de establecer “un sistema de seguridad” en las Malvinas. “Discutiremos con otros países para ver, sobre una base más amplia, si podemos establecer un dispositivo de defensa”, precisó. Todas las probabilidades indican que desearán permanecer británicos y también pueden pensar que “podría existir para ellos interés en un acuerdo más amplio en materia de defensa”, expresó. Finalmente, dijo que “ignoraba” si las Naciones Unidas tendrán o no tendrán un papel para jugar en su análisis prospectivo, pero agregó sonriente que en ese sentido los británicos “tienen un espíritu abierto”.

– Naciones Unidas: Por cuarto día consecutivo proseguirá mañana la sesión del Consejo de Seguridad que considera el grave conflicto bélico alrededor de las islas Malvinas. En la reunión de hoy trece delegados de otros tantos países pronunciaron discursos. La mayoría se volcó por el llamamiento al cese de hostilidades y la autorización a Pérez de Cuellar para que continúe su gestión de buenos oficios en nombre de la ONU. Los países latinoamericanos que intervinieron en la víspera respaldaron, como los que lo hicieron en días anteriores, la posición argentina. Hubo un agitado final al contrarreplicar el canciller panameño, Jorge Illueca, con frontal y apasionada actitud al delegado británico.

– Naciones Unidas: Antes de fin de semana, posiblemente, podría concretarse una nueva reunión del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), manifestó el canciller Costa Méndez. Reiteró que la agresión británica es violatoria de la Resolución 502 del Consejo de Seguridad. Su presencia en Estados Unidos es para denunciar el intento de invasión a las Malvinas, dijo.

El hundimiento de la fragata HMS Antelope

El 23 de mayo de 1982 la Fuerza Aérea Sur preparó órdenes fragmentarias para atacar los buques y la cabeza de playa.

Tres A-4B Skyhawk, indicativo “Trueno”, armados con una bomba MK-17. Tripulación: Capitán Hugo Palaver, 1er Teniente Luciano Guadagnini (C-242) y Alférez Hugo Gómez (C-240). Falló el avión del guía y el 2 y el 3 se unieron, desde el despegue, a la escuadrilla “Nene”. Despegaron de Río Gallegos a las 12:00 hs y arribaron a las 15:30 hs.

Tres A-4B Skyhawk, indicativo “Nene”, armados igual que los anteriores. Despegaron de Río Gallegos a las 12:00 hs. Tripulación: Capitán Marcos Carballo (C-228), 1er Teniente Carlos Rinke (C-239), 1er Teniente Carlos Cachón (se cayó desde la escalera, al subir a su cabina, sufriendo una lesión en su pierna; no salió). Al unírsele los “Trueno”, esta escuadrilla quedó constituida por: Capitán Marcos Carballo, 1er Teniente Luciano Guadagnini, Teniente Carlos Rinke y Alférez Hugo Gómez.

No encontraron al Hércules KC-130 en el punto preestablecido, porque le habían dado las coordenadas equivocadas al reabastecedor. Lo ubicaron a 150 km del punto de reunión, siguieron al objetivo e ingresaron al estrecho desde el sur. Encontraron un helicóptero Lynx de la fragata Antelope, lateral a la bahía San Carlos, frente a su entrada. Recibieron fuego antiaéreo de las fragatas Antelope y Broadsword. Se internaron en viraje, al norte de la isla Soledad, para regresar con rumbo oeste, por el brazo norte.

En la corrida final, un minuto antes de lanzar la bomba, fueron avistados, comenzando a recibir fuego antiaéreo de la fragata y de los infantes en tierra de la cabeza de playa. Cuando un misil, presuntamente un Rapier, estalla debajo del avión del capitán Carballo, envolviéndolo en una nube de tierra y rocas levantadas del suelo, ya que estaba a escasos diez metros de altura. El avión casi se invierte y Carballo se preparó para eyectarse. Aun así, no perdió comandos, pudiendo dominar a su A-4 y salió del ataque. En Goose Green, fue atacado por otro misil terrestre, que pasó cerca de su cabina. Con el avión controlado, emprendió el regreso a su base.

El alférez Gómez que venía detrás, atraviesa la nube de rocas y humo y libera una bomba sobre el buque objetivo; por fortuna puede “saltar” a la fragata con su avión e inicia la carrera de escape hacia el continente.

El 1º teniente Rinke (numeral 2) observó la violencia del impacto del misil en proximidades del avión de su jefe de Escuadrilla, sin poder evitar introducirse en el humo y las piedras levantadas por la explosión. Cuando salió del humo, observó una fragata a su frente, hizo puntería, arrojó su bomba MK-17 y escapó raudamente. La bomba se introdujo en la parte posterior de la “Antelope”, quedando allí sin explotar.

El 1º teniente Guadagnini (numeral 3) perdió de vista al guía, por ello debieron separarse en secciones. El Alférez Gómez continuó el ataque y alcanzó a la Antelope con una bomba MK-17, de 1.000 lb, que no explotó.

El jefe de sección, 1er Teniente Guadagnini, lanzó su bomba. Un instante después, fuego antiaéreo de la Antelope le impactó en el ala derecha.

Pareció que iba a estrellarse en el agua, pero en un supremo esfuerzo el piloto enderezó el avión y se estrelló contra el mástil de la fragata.

Cuando ésta aún se bamboleaba por el impacto, entró en su casco la bomba del 1er Teniente Guadagnini que, junto con la del Alférez Gómez.

El alférez Gómez evadió la nube de misiles. En la salida sobrevoló un buque y apreció que era el Canberra. Además, divisó ocho buques dentro de la bahía. Los Nene Arribaron a Río Gallegos (Nros. 1, 2 y 4) individualmente a las 15:30 hs.

El ataque de la Aviación Naval Argentina

A-4Q de la 3º Escuadrilla Aeronaval
Cuatro A-4Q Skyhawks, armados con cuatro bombas de 500 libras (227kgs.)Mk.82 cada uno. Tripulación: CC Castro Fox (3-A-301), TN Benitez (3-A-302), CC Zubizarreta (3-A-306), TN Oliveira (3-A-305). Despegaron de Río Grande a las 12:25hs.

Los Douglas A-4Q de la Aviación Naval comandados por el capitán de corbeta Rodolfo Castro Fox: (3-A-301). En vuelo rumbo a Malvinas realizaron reaprovisionamiento de combustible, en vuelo, junto a un KC-130.

Durante la maniobra; uno de los A4Q (3-A-305) pilotado por el teniente de navío Olivera no pudo completar su carga de combustible, en los tanques auxiliares, y debido a esa falla se le ordenó regresar a Río Grande, quedando dos A-4Q en vuelo, como numerales de Castro Fox,el teniente de navío Marcos Benitez (3-A-306) y el capitán de corbeta Carlos Zubizarreta (3-A-302).

Los tres aviones restantes cruzaron la Isla Gran Malvina por el Norte y, apenas llegaron al estrecho, vieron sus blancos. Bajo un intenso fuego antiaéreo proveniente de la costa y los buques, el CC Castro Fox (3- A-301) lanzó sus 4 bombas Mk-82 sobre un buque tipo asalto anfibio (posiblemente HMS Intrepid), escapando al frente. El TN Benitez (3-A-302) atacó a la fragata tipo 21 HMS Antelope que estaba a popa del anterior, lanzándole tres bombas (dos de ellas no explotaron, pero quedaron alojadas en el interior del buque, la cuarta no salió) y escapó por izquierda. El CC Zubizarreta (3-A-306), atacó un tercer buque fondeado en Puerto Chancho, pero ninguna de sus bombas salió, por fallas en el lanzador MER.

Luego del ataque, el CC Castro Fox, observó que uno de sus tanques auxiliares no había transferido, por lo que su autonomía se vio seriamente disminuida. Decidió eyectar todas las cargas subalares (tanques y MER) y ascendió, haciendo caso omiso a las PAC de Harrier, a fin de reducir el consumo de combustible. Aterrizó en Río Grande después de un regreso solo, prácticamente sin combustible. Los otros dos aviones lograron reunirse luego de completado su escape individual.

Al aterrizar, el 3-A-306, a causa del hielo sobre la pista y viento cruzado fuerte, reventó una cubierta y comenzó a desviarse de su corrida saliendo de la pista. Al salirse, se cortó el parante de nariz, por lo que el CC Zubizarreta sabiendo que llevaba una bomba que no había salido y cumpliendo con las normas, se eyectó en una posición de nariz abajo, por lo que salió hacia adelante, impactando en el suelo. Fue trasladado al hospital de Río Grande, donde falleció poco tiempo después. El avión pudo ser recuperado y siguió volando a partir del 11 de junio.

El fin de la Antelope

En la noche del 23 al 24, y mientras el personal de desactivación intentaba desactivar una de las bombas, ésta estalla y el incendio consiguiente alcanza un pañol de misiles Sea Cat. Las explosiones continuaron durante la noche. Al día siguiente la fragata permanecía todavía a flote, pero su quilla se había roto y la superestructura se fundió en un montón de hierros retorcidos. El Antelope se rompió por la mitad y se hundió ese día.

La fragata se vio conmovida por una explosión que la parte en dos, (foto que se convirtió en una de las imágenes icónicas de la guerra de las Malvinas), y se hundió en la mañana del 24 de mayo.

La explosión partió al buque, literalmente, en dos partes y lo dejó presa del fuego, lo que terminó por hundir la embarcación, por completo, en el estrecho de San Carlos.

Fuente: http://malvinasguerraaerea.blogspot.com.ar/


El último vuelo del capitán Zubizarreta, el piloto que murió tras regresar de una misión en Malvinas

Por Marcelo Larraquy
Periodista e historiador (UBA)

En el libro “La Guerra Invisible” se revelan los instantes finales de la misión del aviador que despistó con su A-4Q Skyhawk en la base de Río Grande, con las bombas cargadas, que no había podido lanzar sobre las islas por un desperfecto técnico

El Capitán de Corbeta Carlos Maria Zubizarreta junto al piloto Teniente de Corbeta Gustavo Diaz (castrofox.blogspot)
La misión fue el 23 de Mayo. El plan de los pilotos de A-4Q Skyhawk -aviones considerados viejos cuando comenzó la guerra porque habían excedido su vida útil- era claro: atacar las fragatas inglesas que encontraran en la bahía San Carlos. Si no encontraban las naves, las bombas debían lanzarse sobre las instalaciones del puerto.

Una serie de desperfectos técnicos impidieron que el capitán Carlos Zubizarreta lanzara sus bombas. Regresó al continente sin tirarlas al mar para preservar el armamento. El viento cruzado, la llovizna y el cohete del asiento que permitía que se eyectara terminaron en tragedia.

En el libro La Guerra Invisible se revelan los instantes finales de la misión del aviador que despistó en la base de Río Grande con las bombas cargadas. Y allí encontró la muerte.

El 23 de mayo, la guerra que se vivía en el cielo de las Malvinas, a mil kilómetros por hora, a 480 millas del continente, llegaría a la base de Río Grande. Tomaría otra dimensión, más cercana, más brutal. Mostraría su cara en el asfalto húmedo, a la vista de todos.

Sucedió en el regreso de una misión que había conducido el jefe de la Tercera Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque, el capitán Rodolfo Castro Fox, con los aviones A-4Q.

Castro Fox había sufrido un accidente nueve meses antes. La tardía expulsión del asiento eyectable en una jornada de entrenamiento en el portaviones 25 de Mayo hizo que cayera al mar con su avión desde 13 metros de altura y perdió el conocimiento tras el impacto contra el agua. Lo trasladaron al hospital en helicóptero. Sufrió dos paros cardiorrespiratorios y la fractura de su brazo izquierdo. No había vuelto a volar hasta abril de 1982, cuando se declaró la guerra, pero estaba inhabilitado para realizar misiones de combate. Sin embargo, Castro Fox informó a sus superiores que se sentía obligado a desobedecer la prohibición: no podía mandar a sus pilotos al combate aéreo si él no lo hacía. Su disminución física le impedía operar el avión con normalidad. Un mecánico debía ayudarlo para abrir y cerrar la cabina; tampoco podía accionar la palanca del tren de aterrizaje con la mano izquierda, debía hacerlo cruzando el brazo derecho.

Por su parte, al inicio de la guerra, el estado de los aviones de la escuadrilla era desolador. Los A-4Q ya habían excedido su vida útil, tenían las alas fisuradas, los cañones registraban problemas técnicos para impactar sus proyectiles, y los cohetes de los asientos eyectores estaban vencidos, con un margen de seguridad limitado. Con el esfuerzo logístico del personal de mantenimiento se reemplazaron alas y también se incorporaron otros pilotos de otras unidades. La escuadrilla quedó conformada por doce pilotos con ocho A-4Q preparados para atacar las unidades de superficie del enemigo.

Castro Fox había sufrido un grave accidente meses antes y dos infartos, sin embargo informó a sus superiores que se sentía obligado a desobedecer la prohibición: no podía mandar a sus pilotos al combate aéreo si él no lo hacía (castrofox.blogspot)
El 23 de mayo, en su misión hacia Malvinas, a Castro Fox lo acompañaban el capitán Carlos Zubizarreta, el teniente Carlos Oliveira y el teniente Marcos Benítez.

El objetivo había sido el de todas las misiones: atacar las naves que encontraran en la bahía San Carlos y, si no encontraban nada, hacerlo sobre las instalaciones del puerto.

Partieron pasado el mediodía. Volaban juntos, en formación, para no perderse de vista. Pronto Oliveira tendría fallas en el traspaso de combustible y regresaría a la base. Cuando divisaron Gran Malvina, se elevaron por los cerros y luego bajaron, navegación rasante, pegados al agua. El capitán Pablo Carballo, que lideraba la misión de A-4B Skyhawk, los había precedido en la incursión, dos minutos antes. Les transmitió por radio la posición actualizada de las naves de superficie y de los Sea Harrier. Carballo estaba en el vuelo de regreso; su avión había recibido un misil en el ala derecha disparado desde tierra y otro había pasado muy cerca de su cabina cuando atravesaba Pradera del Ganso, para girar y volver a atacar. Pensó en eyectarse, pero sentía que podía dominar el avión y confiaba en que aterrizaría en Río Gallegos. Otro A-4B de su formación no había lanzado, del otro no tenía novedades, y había perdido a un piloto, al primer teniente Luciano Guadagnini, que había descargado su bomba sobre la HMS Antelope, una fragata de tipo 21 que había sustituido a Ardent como muralla, dispuesta a atacar con sus cañones y a atajar todo lo que le arrojaran.

Un proyectil lanzado desde la fragata impactó sobre el ala del A-4B de Guadagnini, y ya estaba a punto de caer al agua, pero en un esfuerzo soberbio el piloto giró e impactó sobre el mástil de Antelope. Su avión se desintegró y cayó al mar. (Después del cuarto intento frustrado por desactivarla, una de sus bombas explotaría en la sala de máquinas. Antelope quedaría envuelta en una bola de fuego, mientras los tripulantes abordaban un bote del Intrepid. Cuando estaban a mil metros se produjo la explosión, que quedaría registrada como una de las imágenes más dramáticas de la guerra por las Malvinas. El casco de Antelope se partiría en dos y la nave se hundiría).

La Antelope se hunde luego de haber sido atacada por los pilotos argentinos en el Estrecho de San Carlos (AP)
Este era el reporte de Carballo sobre el estrecho San Carlos pasado el mediodía del 23 de mayo. Antes de ingresar a la zona caliente, Castro Fox puso su A-4Q a cien metros del agua y deseó suerte a sus numerales, que venían detrás. La pasada aérea por el estrecho no tomaba más de un minuto. El minuto decisivo. El sol brillaba, pero el cielo se veía negro por el humo de las explosiones y el fuego de los cañones.

Cuando vio a su blanco, el Intrepid, en la boca de la bahía, también vio una especie de luz que salía desde la proa y se dirigía hacia él. Era un misil. Giró rápido a la derecha y enfiló hacia la nave, descargó sus bombas y fue saliendo del estrecho en vuelo rasante, moviendo su avión de un lado a otro para escapar hacia la base. Detrás de él venían sus dos numerales, Benítez y Zubizarreta. Les habían tirado dos misiles desde tierra, que pasaron entre sus dos aviones, pero habían superado sin daños la barrera antiaérea. Benítez había descargado sus bombas sobre Antelope. Aunque no escuchó su explosión, había quedado alojada en la fragata. Zubizarreta no había podido lanzar por una falla en el sistema.

En su regreso, Castro Fox advirtió que se quedaba sin combustible; los tanques externos no transferían en forma normal. Optó por un perfil de vuelo diferenciado, a más de 12 mil metros de altura. No sabía si llegaría a aterrizar o se eyectaría en el mar. Lo iría evaluando. Les dijo a sus pilotos que no lo acompañaran: quería quedarse solo.

Zubizarreta y Benítez continuaron vuelo. En la base estaban contentos porque sabían que volvían los tres A-4Q de San Carlos. Lo habían verificado con el radar en tierra. Los pilotos y mecánicos de las escuadrillas los habían despedido y ahora estaban en la plataforma del hangar para recibirlos, como se hacía siempre en cada misión. El aterrizaje era inminente. En ese momento empezó a lloviznar, una garúa muy tenue, con un fuerte viento.

El capitán Roberto Curilovic, que tenía experiencia porque era señalero en portaviones de A-4Q, salió corriendo a la pista y ordenó que se armase el sistema de frenado. El A-4Q, sobre pista mojada y semihelada, corría el riesgo de hacer aquaplaning. Tenía ruedas muy finas, para aterrizaje en portaviones, y con la alta presión de inflado perdía adherencia y podía hacer deslizar al avión sin control. Entonces, si el gancho de cola del avión lograba enganchar el cable que atravesaba la pista y empezaba a arrastrarlo, el propio cable le daba estabilidad y frenaba la carrera de la aeronave. Pero no llegaron a armarlo a tiempo.

El avión de Zubizarreta regresaba casi sin combustible. No había podido lanzar las bombas; sobrevoló un barco y el eyector no funcionó. Existe un sistema de emergencia que permite que se las tire inertes. El lanzador y las bombas se arrojan sobre el mar y no explotan. Pero Zubizarreta no las quiso tirar, no quiso perder el armamento; prefirió regresar con las bombas a la base para preservarlas.

Tercera Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque, fotografiados el 20 de Mayo de 1982: Sylvester, Medici, Lecour, Oliveira, Carlos Zubizarreta, Olmedo, Arca, Alberto Phillippi, Castro Fox, Rótolo, Benítez y Alejandro Diaz


Su A-4Q aterrizó en la pista húmeda con viento cruzado, perdió el control, empezó a viborear y se fue a un costado de la pista delante de los pilotos y mecánicos, de todo el personal de la base. Se fue detrás de un montículo y se incrustó sobre el barro. Al irse de pista con las bombas abajo, Zubizarreta debía eyectarse hacia arriba.

En situaciones normales, el asiento sube a determinada altura, la capota de la cabina se dispara y se abre. Y si no se dispara el asiento, tiene clavijas que rompen la cabina. Pero el cartucho del asiento no lo despidió a la altura necesaria. No lo expulsó con suficiente energía. Había fallado el cohete del asiento; estaba vencido y se había prorrogado su uso.

Zubizarreta cayó al pavimento de la pista desde considerable altura sin el paracaídas desplegado. Las bombas no explotaron y solo quedó afectada la nariz del avión. A la semana el A-4Q estaba volando otra vez. Pero Zubizarreta falleció por el impacto pocas horas después.

Su féretro fue subido a un avión Fokker F-28 de la Armada. Una formación lo despidió con honores.

 

Fuente: Infobae.com
www.marcelolarraquy.com


Combate de Caleta Foca

El combate de caleta Foca fue un combate naval menor en el estrecho que separa la isla Boungainville de la isla Soledad, durante la guerra de las Malvinas. El 22 de mayo de 1982, al mismo tiempo que apoyaban la Operación Sutton en la Bahía San Carlos, las fragatas británicas Brilliant y Yarmouth recibieron órdenes de detener y apoderarse del ARA Monsunen de la Armada Argentina.

Dicho buque era británico y había sido capturado por Argentina. El barco fue descubierto por un Harrier de la Real Fuerza Aérea Británica mientras navegaba desde Bahía Fox hacia Puerto Argentino/Stanley con un cargamento de 150 tambores de combustible y 250 sacos de harina.

Desarrollo

A las 4:00 de la madrugada (UTC 0) del 23 de mayo, un helicóptero Westland Lynx del HMS Brilliant identificó al Monsunen mientras éste se dirigía hacia el norte, al oeste de la isla Bougainville. Después de que una orden de entrega fue enviada por radio a la lancha argentina,  

otro helicóptero que transportaba a un equipo de la Special Boat Service intentó interceptarla, siendo recibido con ametralladora pesada y fuego de armas pequeñas, por lo que se vio obligado a abortar la misión. Los artilleros del buque argentino eran un sargento del ejército y un recluta que operaba la ametralladora de 12,7 mm. Al mismo tiempo, el radar de la nave costera detectó la escuadra británica de unos ocho kilómetros a popa, acercándose agresivamente.

Casi de inmediato, el HMS Yarmouth comenzó a disparar su cañón de 4,5 pulgadas (114 mm) hacia el buque argentino, forzándolo a maniobrar para evitar los proyectiles. Cuando la distancia era de apenas cuatro millas, el capitán Gopcevich, el comandante argentino, decidió que la única forma de engañar al radar británico era dirigirse a la playa de la cercana caleta Foca.

Poco después de que logró encallar el barco y ordenar a la tripulación que lo abandonara, los bombardeos británicos se reanudaron. El fuego era inexacto y apuntaba al área general del desembarco. En el proceso de evacuación, el cabo primero Carlos Javier Rivero cayó al agua y sufrió graves moretones, pero fue rescatado con éxito por Ignacio Bazán. Los miembros de la tripulación se refugiaron improvisadamente en el interior de la isla Soledad.

ARA Monsunen
 

Resultado

Después de perder efectivamente los rastros del Monsunen, las fragatas británicas cedieron y regresaron a las aguas de la bahía San Carlos. El buque fue encontrado por su tripulación al amanecer, con su motor todavía funcionando, aparentemente después de reflotar por la marea creciente. Sin embargo, una honda se había enredado con su hélice, desactivando la transmisión.

Con la velocidad de la nave ahora reducida drásticamente, Gopcevich pidió ayuda por radio a Puerto Argentino.

Unas horas más tarde, el ARA Forrest completó con éxito la misión de socorro del Monsunen, remolcándolo a Puerto Darwin el 25 de mayo, donde las fuerzas británicas lo capturaron el 29 de mayo, después de la batalla de Pradera del Ganso.

Se cree que la acción fue el único encuentro naval entre buques de superficie armados en la guerra. Tras el conflicto, Jorge Alberto Gopcevich Canevari fue galardonado con la medalla La Nación Argentina al Valor en Combate por decreto 2.681/83 por su desempeño como comandante del Monsunen durante la Guerra de las Malvinas. Ignacio Bazán, oriundo de Catamarca y en el momento del combate un conscripto de 19 años de edad, fue honrado con las mayores condecoraciones del Senado de la Nación Argentina y de la Armada Argentina después de la guerra.

En Puerto Howard


Los Pucara torpederos

Enviado por el VGM Carlos Palacios

A mediados de May ‘82, durante el Conflicto del Atlántico Sur, se dispuso por parte del Comando Aéreo Estratégico realizar una serie de vuelos de prueba tendiendo a poner operativo el sistema IA-58 Pucará con el torpedo norteamericano Mk 13 casi desprogramado, por la Armada Argentina.pucarat01.jpg Este torpedo producido entre los años 1943-1945, era de una concepción más bien robusta y fue diseñado para su utilización en lanchas y aviones, nuestra Armada lo usó durante muchos años lanzándolo a 165 km/h desde los aviones Consolidated PBY-5A Catalina.

El responsable de este proyecto se estableció en la Base Naval de Puerto Belgrano. Se provee rápidamente por parte de la Armada de una cantidad suficiente de torpedos a los que se coloca elementos de sujeción (bridas) y se ponen en servicio nuevamente, luego de mucho tiempo, sistemas y mecanismos del torpedo. El 21 May aterriza en Comandante Espora, el Pucará AX-04 provisto de una filmadora para registrar el momento en que es lanzado el torpedo colocado en la estación central del avión.

El AX-04 Esperando por las revisiones antes de su vuelo con el torpedo ya sujeto
El 22 May se efectúa el primer lanzamiento del torpedo Mk 13 con cabeza de ejercicio. La zona fijada por la Armada era a 65 km de Puerto Belgrano en donde se efectúa el mismo día el segundo lanzamiento, el avión adoptó en su carrera final 20º de picada, 555 km/h y a una altura de 100 m desprendió el torpedo, que se destruyó con el impacto. Lo mismo sucede al día siguiente pero ahora el lanzamiento se efectuó con un ángulo de picada de 45 grados, 465 km/h y a una altura aproximada a los 200 metros.

Evidentemente algo faltaba en el torpedo para su empleo desde un avión, como no había disponibles manuales de operaciones para su uso aéreo, solamente se contaba con el dato de que debía ingresar al agua con un ángulo aproximado de 20 grados. Si ese ángulo era menor rebotaría dañándose los mecanismos de control y propulsión y si era mayor se corría el riesgo de que el torpedo quedara “clavado” en el fondo.

Luego de consultas efectuadas a suboficiales retirados que habían estado destinados en el taller de torpedos, se le colocó al Mk 13 un freno aerodinámico en la nariz y un estabilizador horizontal biplano en la cola (agregados que se destruyen al ingresar el torpedo al agua).

Con estos aditamentos el 24 May se efectúan en Trelew los primeros lanzamientos exitosos en el Golfo San José, los mismos se realizaron en vuelo recto y nivelado y a una altura de 15 metros, determinándose la velocidad deseada en 360 km/h, pues velocidades superiores a ésta producían el choque del torpedo con el fondo del mar. Se hicieron aquí 7 pruebas efectuándose otro lanzamiento con cabeza explosiva el 10 Jun en una zona de aguas más profundas con costa acantilada (al norte de Puerto Santa Cruz) pero la profundidad aquí no fue suficiente para los 465 km/h empleados por el Pucará A-566 que reemplazó en este lanzamiento al AX-04.

Se decide un último intento el 14 de Jun en las inmediaciones de la isla Pingüino (cercana a Puerto Deseado) elegida por máxima profundidad y componente escarpado de la costa, fijando la velocidad definitiva en 360 km/h, pero esta operación se cancela definitivamente, mientras se hacían los aprontes del lanzamiento. Es de destacar que simultáneamente con este proyecto también se hicieron estudios para arrojar desde el avión Pucará las minas antibuques Mk 12 (para minar el Estrecho de San Carlos en las Islas Malvinas) pero esto no pasó de las pruebas de enganche en el avión.

Breve historial de los aviones que intervienen en el proyecto Pucará torpedero

IA-58 (msn 009) AX-04:
Ex A-509.
Alta FMA el 5/7/77.
Alta CEV el 19/9/77.
Ingreso a inspección de 1050 horas en 1986 (no completada).
Desprogramado y emplazado como monumento en la ciudad de Río Tercero, con matrícula A-537.

IA-58 A (msn 067) A-566:
Alta FMA el 17/11/81.
Alta CEV el 7/5/82.
Asignado al Escuadrón 4 Ataque como monoposto.
Transferido al Grupo 3 Ataque.

Características técnicas del torpedo Mk 13
Alcance: 5000 m
Velocidad: 55 km/h
Peso listo para lanzamiento: 970 kg
Carga explosiva (trotyl): 272 kg
Largo: 4,10 m
Diámetro: 0,57 m
Control direccional giroscópico
Regulación de profundidad máxima: 15 m
Propulsión: 2 hélices contrarrotativas accionadas por una turbina (103 hp).

Fuente: http://www.histarmar.com.ar/

https://youtube.com/watch?v=lz6A9Rwq7Jc

La demora diplomática y el desembarco inglés: así terminaron las negociaciones por Malvinas y comenzó la guerra

Por Juan Bautista Tata Yofre
Las tratativas finales para alcanzar un cese de fuego en las islas fracasaron por la demora de las autoridades argentina en dar una respuesta y el comienzo del desembarco británico en San Carlos. Las gestiones diplomáticas paralelas y las acciones militares argentinas que fueron informadas y jamás sucedieron.

Desembarco británico en San Carlos, Malvinas, en 1982 – Reuters
El miércoles 19 de mayo, Alberto Grimoldi, entonces director del Banco Central, fue llamado por Irene Philippi, una ex funcionaria suya y en esos momentos esposa de Álvaro de Soto, un estrecho colaborador de Javier Pérez de Cuéllar. Durante la comunicación le dijo que su esposo quería hablar con él, en nombre del secretario general de Naciones Unidas. Por la tarde, Grimoldi y Álvaro de Soto establecieron contacto telefónico y el funcionario peruano de Naciones Unidas le dijo que en ese instante le estaban enviado a la cancillería argentina una propuesta que había encontrado receptividad en la señora Margaret Thatcher y que era “sumamente satisfactoria” para la Argentina. Álvaro de Soto también se quejó por el estilo del negociador argentino, el embajador Enrique Ros, y pidió abrir, a través de él, “un camino alternativo”. “Pérez de Cuellar temía que el presidente Galtieri no fuera bien informado de la propuesta”, relató años más tarde Manuel Solanet, testigo de esta gestión. A partir de ese momento se realizaron ingentes conversaciones en la Casa Rosada y en el Palacio San Martín. En un momento, Grimoldi hablaba con Álvaro de Soto en la Cancillería y, en paralelo, Costa Méndez hacia lo propio con Pérez de Cuéllar. El canciller argentino se comprometió a responder a las 22 horas (de Nueva York). La respuesta nunca llegaría. Según Solanet, desde Nueva York, Eduardo Roca explicó que “el 17 de mayo recibimos la conocida propuesta británica”, casi “un ultimátum” y que “sólo podía alcanzar modificaciones cosméticas”.

Wenceslao Bunge y Jeanne Kirkpatrick durante una reunión académica
Lo que no sabía Solanet, ni contaba Roca, era que entre el 17 y 20 de mayo se realizaron otras negociaciones paralelas que incluyeron al empresario argentino Wenceslao Bunge y el brigadier Lami Dozo, analizando la propuesta británica en la residencia de la embajadora Kirkpatrick, con los embajadores Enrique Ros y Roca (ocasión en la que Kirkpatrick opinó reservadamente que la impacientaba la manera minuciosa y lenta de negociar del vicecanciller Ros). Fueron tan extenuantes esas horas que en plena negociación, en la residencia de la embajadora norteamericana en Naciones Unidas, Eduardo Roca se quedó dormido.

Al final de ese día se habían esfumado las esperanzas de una negociación diplomática. Es cuando Ros le dice a Costa Méndez telefónicamente: “Él (Javier Pérez de Cuellar) me adelantó que las negociaciones han llegado a un fin, que los británicos habían dicho que tenían un ‘deadline’ que era el día de hoy y que las propuestas argentinas no sólo no eran aceptables sino que tampoco eran enmendables, que a esta altura de las negociaciones ellos no creían que hubiera más posibilidades de seguir negociando, que nosotros lo único que queríamos era ganar tiempo y que, en consecuencia, por ahora tenías que suspender estas negociaciones. ‘Por ahora’ no sé qué quiere significar, pero así lo dijeron. Seguramente, se referían a después de la batalla militar.” Costa Méndez le pregunta: “Me dicen que habría un deseo de Cuellar de hablar con el presidente y conmigo eventualmente” y Ros contestó que sí “a más tardar a las cinco de la tarde, dentro de una hora y cuarto, ahora son las cuatro menos cuarto aquí…”. Javier Pérez de Cuéllar habló telefónicamente con Margaret Thatcher y Galtieri. En la intimidad, comentó que cuando habló con el presidente argentino percibió, por el tono de su voz, que no estaba “sobrio”; un hecho absolutamente falso. Basta escuchar la grabación –realizada a las 17.45 del miércoles 19– para darse cuenta que el presidente argentino hablaba con propiedad. Una copia de la grabación está en mi poder.

JPC: “Mucho me complace y me honra saludarlo”.

LFG: “El placer es mío Sr. Pérez de Cuellar, escucharlo y agradecer la ocurrencia de llamarme.”

JPC: “Al contrario, es para mí una gran satisfacción no solamente como Secretario General sino como peruano”. Luego del prólogo el secretario de Naciones Unidas explicó: “Sé que los británicos consideran que la negociación está terminada para ellos pero no está terminada para mí, porque yo, como Secretario General de las Naciones Unidas no tengo en la mira el interés de alguna de las partes, sino el interés de la paz…”.

LFG: […] “La Argentina –usted lo sabe—ha ido progresivamente flexibilizando la posición hasta límites que son, diría yo para ciertos sectores importantes de la opinión pública argentina, y me atrevería a decirle de la opinión pública latinoamericana, extremos de flexibilización”.

El diálogo se extendió por varios minutos y, a las 18.30, Galtieri lo relató en la reunión del Comité Militar que se realizó en el edificio del Estado Mayor Conjunto, oportunidad en la que se trató el viaje del canciller en el caso de una reunión del Consejo de Seguridad. En esa misma reunión también se analizó una nueva propuesta peruana, entregada a las 12.20 (hora de Lima) al embajador argentino Luís Sánchez Moreno. La misma proponía que, no habiéndose alcanzado un acuerdo de partes, “cada Nación suscribe unilateralmente la última propuesta de acuerdo presentada al Secretario General de las Naciones Unidas” y el mismo “da cumplimiento a las cláusulas en que se encuentre puntos concordantes como:

  1. Cese del fuego.
  2. Retiro Mutuo de fuerzas.
  3. Administración del gobierno de las islas. El doctor Pérez de Cuellar, o el grupo de contacto, aceptable por ambas partes que el proponga, se encargará de organizar y presidir las negociaciones en busca de una solución permanente y de supervisar la inmediata desocupación de la zona en conflicto por las fuerzas de ambas partes.”

Propuesta peruana de último momento
Luego de leerla y analizarla dentro del Comité Militar, Costa Méndez se retiró para hablar telefónicamente con Fernando Belaúnde Terry. Según la Junta Militar la propuesta era “aceptable” y así lo comunicó el 21 de mayo, cuando ya era tarde. Ese día las tropas británicas desembarcaban en San Carlos, aunque unas pocas horas antes el ministro Francis Pym había dicho que “el secretario General de la ONU contaba con el apoyo británico para encontrar un arreglo negociado, pero que antes que Gran Bretaña considerara su propuesta precisaba conocer la reacción argentina. Opciones y acciones militares continúan vigentes y no se verán afectadas por tratativas en el campo diplomático” (cable 1635 de la Misión Argentina ante la ONU). En contradicción con lo anterior, a las 16 horas del 20 de mayo de 1982, el Agregado Militar en Washington, general Miguel Mallea Gil, se comunicó con el coronel Mario Zambonini (Subsecretario de Asuntos Institucionales de la Presidencia de la Nación) y a través del teléfono en clave (conversación que fue grabada) lo puso al tanto de las últimas noticias que circulaban en la capital de los Estados Unidos. Informó que Margaret Thatcher acusó a Argentina de rechazar todas las propuestas de paz y que a raíz de ello Gran Bretaña había retirado sus propuestas. Que Gran Bretaña no tiene en este momento ninguna propuesta de paz sobre la mesa y que el almirante John Woodward ha recibido orden de realizar una serie de desembarcos y ataques relámpagos.

El 20 de mayo la flota británica bombardeó Puerto Argentino durante la madrugada y la noche y en Darwin se escucharon bengalas y armas pesadas hasta la medianoche. Ante los hechos militares, ese jueves 20, Javier Pérez de Cuéllar anunció en el Consejo de Seguridad el fracaso de su gestión mediadora y daba por terminada su gestión y el Reino Unido, a través de sus canales diplomáticos, notificó extraoficialmente al secretario general de Naciones Unidas que no había más razones para seguir negociando. En la misma jornada, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas mantuvo un encuentro informal porque Gran Bretaña se opuso a la realización de una reunión formal.

Los políticos argentinos, como advirtiendo los cambios que se avecinaban al termino del enfrentamiento armado, comenzaron a posicionarse con vistas al futuro. Raúl Alfonsín hizo pública su preferencia por Arturo Illia como presidente del radicalismo y, de esa manera, desplazar a Carlos Contín. También, algunos dirigentes políticos tomaban distancia del gobierno de Galtieri, mientras se hablaba de un gobierno de “notables” para enfrentar el conflicto. El presidente del peronismo, Deolindo Felipe Bittel, opinó: “El gobierno de las Fuerzas Armadas tiene que convertirse en un gobierno de transición y de ahí en más señalar una fecha cierta para las elecciones. Nada de transiciones de otra naturaleza”. A su vez presentó dudas sobre un “gobierno de coalición” del que tanto se hablaba en esas horas. Otro peronista, Antonio Cafiero, en un sorpresivo rapto de sinceridad y coraje, analizó que “los argentinos somos erráticos; un buen día decimos que somos los abanderados de la integración latinoamericana y otro día decimos que no somos América Latina y que somos Europa, y hay que terminar con estos vaivenes y tener una política coherente”. Y luego continuó: “Un día estamos en el mundo No Alineado y al otro día decimos que no nos interesa; un día somos aliados incondicionales de los Estados Unidos y al otro día queremos ir a la guerra con ellos”.

El 20 de mayo, mientras en Buenos Aires se discutían los documentos diplomáticos, los soldados británicos transportados en el buque “Canberra” recibían durante todo el día una ración especial de comida. Como aquellas que preceden a un momento especial. Mientras comían, un alto oficial les dijo que a diferencia de las luchas en Irlanda, donde lo importante era la atención a las bajas propias, en esta ocasión será diferente: “Si nos paramos a recoger nuestras bajas el avance se retrasará y podrán producirse más, así que tendrán que esperar… hay que ir al choque frontal”. A bordo del “HMS Fearless” reinaba el mismo clima. En un momento apareció el coronel Julián Thompson con un papel en la mano que contenía la orden de comenzar la “Operación Sutton” y en voz alta dijo: “Caballeros, allá vamos”.

Detrás del almirante Anaya había un numeroso grupo de oficiales de Inteligencia que se congregaban todos los días para hacer el seguimiento del conflicto. Como lo atestiguan las actas de cada una de esas reuniones y los “talking points” tratados, abarcaban problemas de todo tipo, desde militares hasta internacionales. Así elevaban un panorama diario al comandante en Jefe y al jefe del Estado Mayor, vicealmirante Alberto Gabriel Vigo. En algunas oportunidades participaban otros altos jefes navales. En el Acta de EM del 20 de mayo de 1982 se habla de Chile: “Mantiene su despliegue y actitud sobre la base de apreciaciones de que Argentina podría, tras el fracaso ante Gran Bretaña, atacar Chile para conseguir un triunfo que anule este fracaso”. El punto 3º corresponde a Gran Bretaña: “Al haberse agotado otra instancia de las negociaciones, debe esperarse que Gran Bretaña utilice el empleo de la Fuerza para dar empuje y apoyo a una nueva instancia de negociación diplomática.” El Acta de EM del 21 de mayo también observa primero a Chile: “En el día de hoy se festeja el ‘Día de la ARCH’ (Armada de Chile). Parte de su flota se encuentra en puerto”. El punto b) ofrece una revelación: “Se informa a la Escuadra (chilena) que la operación Falklands dará comienzo el 21 de mayo a las 8.30.” En cuanto a Gran Bretaña informa que “los medios de comunicación expresan variados planes de ataque, no obstante las limitaciones aparentemente impuestas por las Cámaras no se efectuará un ataque masivo, sino una suerte de Guerra de Guerrillas”. Nada más equivocado. En esta Acta también se van a asentar algunos detalles sobre un helicóptero británico caído en territorio chileno que transportaba un “grupo comando”.

Párrafos del Acta Naval del 21 de mayo de 1982
En la madrugada del viernes 21, entró al Palacio San Martín el cable “S” Nº 1.517, desde Washington, que resumía la última conversación que había mantenido Esteban Takacs con la embajadora Jeanne Kirkpatrick. El texto, “para conocimiento exclusivo e inmediato” de Costa Méndez, tenía cinco puntos, en los que la embajadora norteamericana pedía “un esfuerzo último (en las negociaciones diplomáticas) después de haber participado en una reunión especial en la Casa Blanca”. Solicitaba una respuesta argentina “afirmativa” a la propuesta del Secretario General de las Naciones Unidas. En el punto 3º, Roca relata que le preguntó a Kirpatrick si ella creía que la opinión pública argentina podía aceptar las condiciones británicas. “Si ustedes dicen que sí son de todos modos los ganadores netos en este conflicto. Los ingleses nunca volverán a las islas. Pérez de Cuellar está haciendo un gran trabajo y puede llevar esto a un final satisfactorio para ustedes en el marco de las Naciones Unidas”, respondió. El punto Nº 4° registraba el siguiente diálogo: Takacs preguntó si “tenía alguna duda sobre nuestra capacidad militar para responder un ataque británico de mayor escala”. Kirkpatrick respondió que “no descartaba que pudiéramos responder con éxito, pero que veía que aun así, y a pesar del costo de vidas, las condiciones mejorarían por cuanto la escalada de acciones bélicas británica posterior podría ser gravísima”. Takacs, en el mismo texto aclaró que la embajadora Kirkpatrick solicitó que su opinión le fuera transmitida al presidente Leopoldo Fortunato Galtieri.

Cable del embajador Takacs sobre un encuentro con Kirkpatrick
El mensaje de la embajadora llegaba tarde porque desde Londres se informaba que las tropas del Reino Unido comenzaron la Operación Sutton. En esa jornada, a las 21.30, tras el retorno del brigadier Lami Dozo de la zona de operaciones dio comienzo la reunión del Comité Militar en la sede del Estado Mayor Conjunto. Durante la cumbre Costa Méndez relató que había mantenido reuniones separadas con los embajadores de la URSS, Cuba y la India. “Todos los embajadores dieron apoyo a la posición argentina”, afirmó. Luego, la Junta Militar va a decir en su Memoria que “se terminó el análisis de la última propuesta peruana (20 de mayo)” y “el Comité Militar considerando todo lo informado estimó la propuesta del presidente Belaúnde Terry como ACEPTABLE y que debería así confirmárselo al Presidente del Perú.” De esta manera quedó asentado que el Reino Unido y la Argentina navegaban en tiempos diferentes: El brigadier Lami Dozo, en lo que parecía una contradicción con los pasos diplomáticos argentinos, dijo que “era conveniente empeñar la mayor cantidad de efectivos propias contra la cabeza de playa enemiga en San Carlos para impedir su consolidación” y con una comunicación desde las islas “el general Menéndez consideró el desembarco como un ataque secundario y de diversión por lo que no desafectó fuerzas de Puerto Argentino por ser éste el objetivo fundamental a defender.”

Mensaje del general Menéndez sobre el desembarco inglés en San Carlos
El 21 de mayo, como explicó un vocero del Ministerio de Defensa británico, comenzó “el primer desembarco en gran escala de las fuerzas británicas desde la crisis del Canal de Suez en 1956. Involucraba un total de 25.000 hombres… y más de un centenar de buques a una distancia de 12.800 kilómetros de sus bases en el Reino Unido”. Los diarios argentinos del sábado 22 de mayo recibían las noticias del desembarco en San Carlos, con los siguientes títulos: La Nación: “Fuertes pérdidas del enemigo en los combates librados ayer”; Clarín: “Tropas argentinas enfrentan a la fuerza invasora”; El Popular: “¡Victoria! Fracasó el nuevo intento de invasión inglés: 8 de sus fragatas quedaron fuera de combate, 2 presumiblemente hundidas y otras 2 con muy severos daños.”; La Razón: “Contúvose la invasión” y “Convicción: “Los ‘marines’ inmovilizados en San Carlos, esperan su ‘Dunkerque’”. En Londres se informó que 5.000 soldados británicos habían desembarcado. No encontraron resistencia y la cabeza de playa en San Carlos estaba consolidada, y reconocieron el hundimiento de la fragata “Ardent”.

A través de un cable de la agencia de noticias italiana ANSA (publicado en los matutinos del 23 de mayo), los argentinos se enteraron que una “fuente de la Marina” de la Argentina, en declaraciones al corresponsal de O Globo, sostenía que los invasores “están aislados y no podrán ir muy lejos […] solo les resta la opción de defenderse atrincherados en puntos montañosos”. Consultado por el mismo corresponsal, otro vocero militar argentino “garantizó que las fuerzas argentinas hicieron numerosos prisioneros y provocaron muchas bajas entre el enemigo” y “los comandos que consiguieron infiltrarse están bajo control”. En un alarde de imaginación –porque se sabe que la flota argentina estaba resguardada tras el hundimiento del Crucero Belgrano—el vocero militar “que no quiso entrar en detalles, pero dio a entender que los navíos argentinos atacaron ayer (22) las fragatas inglesas con cohetes y bombas.”

A las pocas horas de ocurrido el desembarco británico en San Carlos, el general de división Osvaldo García, comandante del V Cuerpo, mantuvo un diálogo radiotelegráfico con el general de brigada Mario Benjamín Menéndez. Fue el 23 de mayo de 1982, a las 18.35 horas.

García: Pidió conocer las medidas adoptadas frente a la situación existente.

Menéndez: Ampliando lo informado en parte de ayer a la noche se adelantaron patrullas que comprobaron la presencia de enemigo al Sur de San Carlos.

García: Creemos que la próxima acción enemiga será hacia Darwin y es necesario fortalecer esa posición.

Menéndez: Yo pienso en forma similar por eso trataré de actuar desde la retaguardia. Darwin me preocupa, llevé por eso 2 (cañones) Otto Melara, lo que nos costó 1 guardacostas.

García: Pregunta sobre la información que posee de los ataques aéreos de esta tarde.

Menéndez: Lo que tengo es muy pobre. Creo que no se encontraron barcos cuando llegó la Fuerza Aérea.

García: La información no es correcta; encontraron 7 buques en el brazo San Carlos y se ejecutó un ataque masivo.

Menéndez: Eso me alegra. Por otro lado tengo información de un ROA (radiograma) que la Compañía del Teniente Primero Esteban seguiría combatiendo.

García: […] Es mí intención decirle que dentro de sus posibilidades impulse al máximo posible los medios que disponga hacia el Oeste, aunque siga caminando. Desde el punto de vista político es muy importante limitar la penetración de esa cabeza de playa.

Informe del brigadier Miret sobre supuestos logros argentinos en San Carlos


En Nueva York, el domingo 23, el brigadier José Miret le dio a un periodista un papel escrito por él con las últimas noticias que había recibido de Buenos Aires. En pocas palabras, hablaba de “4 fragatas británicas hundidas; 2 averiadas; buques menores con serias averías; 4 aviones Sea Harrier derribados; 5 helicópteros derribados; Fuerza Aérea ayer atacó cabecera de playa”. La información era tan solo un muestrario de hechos (logros) que no sucedieron y de una magnitud desconocida.
 

Fuente: Infobae
 


Domingo 23 de mayo (Página oficial de la FAA)

El parte meteorológico

Al amanecer, en el aeródromo Malvinas los techos de nubes eran bajos, el viento sudoeste aumentó de 10 a 25 Km, y la presencia de otra capa superior de nubes, a 2.500 m. En Darwin había neblina.

En el continente: nubosidad baja, post frontal, viento del noroeste, de moderados a fuertes.

La actividad enemiga

En el tercer día después del desembarco, sin interferencias argentinas, los británicos consolidaron las posiciones, mediante construcciones defensivas y refuerzos, en material y personal. Por su parte, el jefe de las fuerzas terrestres, Gral Julian Thompson, estableció su comando en San Carlos.

La flota inglesa se encontraba desplegada alrededor de las islas, los buques alejados hacia el este, piquetes radar al norte de la isla Gran Malvina (Coventry y Broadsword), y varias fragatas en el estrecho San Carlos, como defensa aérea. Aparentemente, el Grupo de Submarinos efectuó tareas de alerta temprana, ubicándose, en superficie, próximos a las bases continentales argentinas, especialmente Río Grande y Río Gallegos.

Se detectaron en el día cincuenta y ocho salidas (veintinueve PAC), con un esfuerzo máximo de cinco simultáneas, que realizaron ataques a objetivos terrestres y salidas de reconocimiento fotográfico.

10:30 dos Sea Harrier FRS 1, del Hermes. Tripulación: (RAF) Flt Lt Morgan y Flt Lt Leeming. Atacaron cuatro helicópteros del Ejército, volando sobre el agua, próximos a Puerto Fox (tres Pumas y un Augusta). Destruyeron el Augusta y dos de los Puma, en Shag Cove House.

11:00 una sección de Harrier sobrevoló, a gran altura, la BAM Malvinas en misión de reconocimiento fotográfico.

11:00 dos Sea HarrierFRS.1, bombardearon y cañonearon la BAM Cóndor, sin provocar daños. Aparentemente, un FRS.1 fue averiado por un disparo antiaéreo.

13:00 dos Harrier GR.3, bombardearon Puerto Howard.

13:55 hs: dos GR.3, bombardearon la BAM Malvinas, sin precisión ni daños.

16:30 y 17:25: dos Harrier, atacaron la pista de la estación aeronaval Calderón. Averiaron una casa kelper en las cercanías.

20:30 hs: tres FRS.1, del Hermes, bombardearon la pista de la BAM Malvinas sin causar daños. Según fuentes inglesas, un cuarto avión, el ZA192, piloteado por el Lt Cdr Batt, explotó poco después del despegue, sin haberse podido determinar si esto ocurrió antes o al impactar en el mar. El piloto falleció.

La actividad propia

El Comando de la FAS planificó, durante la noche, misiones de ataque a objetivos navales en el estrecho de San Carlos, con sus correspondientes salidas de diversión y exploración y reconocimiento. Desde temprano se puso en ejecución:

– Primera oleada

Tres M-5 Dagger, indicativo “Puma”, armados con una bomba MK-17. Tripulación: Capitán Amilcar Cimatti (C-417), primer teniente Jorge Ratti (C-418), Capitán Carlos Rohde (C-436). No lograron completar reunión con el Lear Jet LR-35A (T-23), por condiciones meteorológicas adversas y poca luz. Despegaron de Río Grande a las 08:45. Arribaron a las 10:15.

Tres M-5 Dagger, indicativo “Potro”, armados igual que los anteriores. Tripulación: Capitán Carlos Moreno, Ten Ricardo Volponi (C-437), Capitán Higinio Robles (C-435). Al igual que la anterior, no lograron completar la misión. Despegaron de Río Grande a las 08:45. Arribaron a las 10:15.

Tres A-4B Skyhawk, indicativo “Lanza”, armados igual que los anteriores. Tripulación: primer teniente Mariano Velasco (C-221), Ten Fernando Robledo (C-215), Alf Jorge Barrionuevo (C-226). El guía regresó por fallas en el generador, el 2 y el 3 se unieron, a 20 MN del objetivo material, a la escuadrilla “Tejo”. Despegaron de Río Gallegos a las 09:05. Arribaron a las 11:05.

Tres A-4B Skyhawk, indicativo “Tejo”, armados igual que los anteriores. Tripulación: primer teniente Alberto Filippini (C-214), Capitán Jorge Bergamaschi (C-231), se volvió a cuarenta y tres minutos de vuelo, por falla en el trasvase de combustible, Ten Vicente Autiero (C-244). A esta escuadrilla se le unió la sección “Lanza”. Despegaron de Río Gallegos a las 09:05. Llegaron a la zona del objetivo naval a las 10:02, no encontraron el blanco y regresaron. Arribaron a las 11:02.

De la primera oleada no se produjo ningún ataque.

– Segunda oleada

Tres A-4B Skyhawk, indicativo “Trueno”, armados con una bomba MK-17. Tripulación: Capitán Hugo Palaver, 1er Teniente Luciano Guadagnini (C-242) y Alférez Hugo Gómez (C-240). Falló el avión del guía y el 2 y el 3 se unieron, desde el despegue, a la escuadrilla “Nene”. Despegaron de Río Gallegos a las 12:00 hs y arribaron a las 15:30 hs.

Tres A-4B Skyhawk, indicativo “Nene”, armados igual que los anteriores. Despegaron de Río Gallegos a las 12:00 hs. Tripulación: Capitán Marcos Carballo (C-228), 1er Teniente Carlos Rinke (C-239), 1er Teniente Carlos Cachón (se cayó desde la escalera, al subir a su cabina, sufriendo una lesión en su pierna; no salió). Al unírsele los “Trueno”, esta escuadrilla quedó constituida por: Capitán Marcos Carballo, 1er Teniente Luciano Guadagnini, Teniente Carlos Rinke y Alférez Hugo Gómez.

No encontraron al Hércules KC-130 en el punto preestablecido, porque le habían dado las coordenadas equivocadas al reabastecedor. Lo ubicaron a 150 km del punto de reunión, siguieron al objetivo e ingresaron al estrecho desde el sur. Encontraron un helicóptero Lynx, lateral bahía San Carlos, frente a su entrada.

Recibieron fuego antiaéreo de las fragatas Antelope y Broadsword. Se internaron en viraje, al norte de la isla Soledad, para regresar con rumbo oeste, por el brazo norte. El numeral 3 perdió de vista al guía, por ello debieron separarse en secciones. Un momento antes de lanzar la bomba, Carballo fue alcanzado bajo el ala derecha por la explosión, de acuerdo con versiones inglesas, de un misil lanzado desde tierra. Abortó el ataque con la intención de eyectarse, pero al notar que aún tenía dominio del avión, decidió regresar al continente. En Goose Green, fue atacado por otro misil terrestre, que pasó cerca de su cabina.

El Alférez Gómez continuó el ataque y alcanzó a la Antelope con una bomba MK-17, de 1.000 lb, que no explotó. El 3 y el 4 atacaron la misma fragata.

El jefe de sección, 1er Teniente Guadagnini, lanzó su bomba. Un instante después, fuego antiaéreo de la Antelope le impactó en el ala derecha.

Pareció que iba a estrellarse en el agua, pero en un supremo esfuerzo el piloto enderezó el avión y se estrelló contra el mástil de la fragata.

Cuando ésta aún se bamboleaba por el impacto, entró en su casco la bomba del 1er Teniente Guadagnini que, junto con la del Alférez Gómez, provocarían su hundimiento cuando intentaban desactivarla, estallando durante la noche y partiéndose en dos, en la mañana del día 24.

El Nº 4 evadió la nube de misiles. En la salida sobrevoló un buque y apreció que era el Canberra. Además, divisó ocho buques dentro de la bahía. Los Nene Arribaron a Río Gallegos (Nros. 1, 2 y 4) individualmente a las 15:30 hs.

Tres A-4C Skyhawk, indicativo “Plata”, armados con tres bombas retardadas por paracaídas. Tripulación: 1er Teniente José Vázquez (C-324), 1er Teniente Omar Castillo y Alférez Gerardo Isaac (C-305). Despegaron de San Julián a las 11:30 hs. No encontraron al reabastecedor debido al error en las coordenadas mencionado anteriormente, debiendo regresar a San Julián. Arribaron a las 13:30 hs.

Tres A-4C Skyhawk, indicativo “Oro”, armados igual que los anteriores. Tripulación: Capitán Eduardo Almoño, Teniente Daniel Paredi (C-318) y Alférez Guillermo Martínez (C-314). Despegaron de San Julián a las 11:30 hs. El guía abortó el despegue. Los restantes no encontraron al reabastecedor. Arribaron a las 13:30 hs.

Tres M-5 Dagger, indicativo “Daga”, cada uno, armado con una bomba MK-17. Tripulación: Capitán Amilcar Cimatti (C-417), Capitán Carlos Rohde (C-414) y 1er Teniente Jorge Ratti (C-418). Despegaron de Río Grande a las 14:20 hs.

El guía regresó en el ascenso por pérdida de combustible. Al llegar, no visualizaron el blanco asignado que supuestamente debía encontrarse en el norte del estrecho de San Carlos; se cruzaron con otra sección de Mirage provenientes de San Julián. Informaron al retransmisor la ausencia de blancos. El “Daga 1” enlazó con los “Puñal”, que venían cinco minutos detrás, y escuchó que el “Puñal 2” le avisaba al 1 que los interceptaba una PAC; instantes después el 1 informó del posible derribo del 2. En el regreso, próximos a Río Grande, el “Daga 1” acompañó al “Puñal 1” hasta el aterrizaje. Arribaron a las 16:20 hs.

Tres M-5 Dagger, indicativo “Puñal”, armados igual que los anteriores. Tripulación: Mayor Carlos Martínez (C-429), Teniente Ricardo Volponi (C-437) y Capitán Carlos Moreno Despegaron de Río Grande a las 14:20 hs.

El Nº 3 no decoló por falla. Los dos restantes llegaron a la zona prevista y el objetivo naval ya no estaba. Regresaron y fueron interceptados por una PAC (Lt Cdr Andy Auld y Lt Martin Hale). Rasante, sobre isla Borbón, eyectaron cargas y se alejaron por no contar con combustible ni armamento adecuado para enfrentarlos. El Teniente Héctor Volponi (Nº 2) fue derribado sin eyección en la Bahía Horseshoe por un Sidewinder AIM-9L del Lt Hale. El avión cayó en el oeste de Bahía Elefante, dos millas al norte del establecimiento ubicado en la isla Borbón.

El 29 de mayo, mediante una riesgosa operación, junto con dos pilotos eyectados y a salvo, los restos de Volponi fueron recuperados en una urna (caja de munición) por un Twin Otter de la IX Brigada Aérea. El Mayor Martínez, gracias a su posición más avanzada y mayor velocidad, logró tomar distancia, eyectar tanques y regresar al continente. Arribó a Río Grande a las 16:20 hs.

Tres M-5 Dagger, indicativo “Coral”, armados con dos bombas retardadas por paracaídas. Tripulación: Capitán Norberto Dimeglio (C-421), Teniente Gustavo Aguirre Faget (C-420) y 1er Teniente César Román (C-434). Despegaron de San Julián a las 14:20 hs., atacaron objetivos terrestres y a la salida se cruzaron con la sección “Daga”, con riesgo de colisión. Recibieron intenso fuego antiaéreo. Escucharon derribo del “Puñal 2”. Arribaron a las 17:00 hs.

Salidas de cobertura

En horas de la tarde, los Mirage III cumplieron dos salidas de cobertura sobre Malvinas:

Dos Mirage III, matrículas I-016 e I-005 indicativos “Dardo”, armados con misiles. Tripulación: Mayor José Sánchez, primer teniente Marcelo Puig. Despegaron de Río Gallegos a las 14:24. Arribaron a las 15:47 hs.

Dos Mirage III, matrículas I-017 e I-014, indicativo “Flecha”. Tripulación: Capitán Guillermo Ballesteros, Capitán Marcos Czerwinski. Despegaron de Río Gallegos a las 14:30. Arribaron a las 16:20 hs.

Rescates

Llegaron a la BAM Malvinas, en un helicóptero Chinook CH-47, el Mayor Gustavo Piuma y el primer teniente Senn, derribados en Bahía Calderón, y el piloto inglés Lt Glover, derribado en puerto Howard, quienes serían evacuados al continente, al día siguiente.

Se llevó a cabo el rescate de los náufragos de la patrullera Río Iguazú, se recuperó un cañón y se trasladaron a Darwin cincuenta hombres del Regimiento de Infantería 12.

Chinook CH-47, matrícula H-91. Tripulación: Mayor Oscar Pose, primer teniente Alberto Beltrame, SAux Orlando Ruiz, CP Rubén Lavoratto., CP Hugo Herrera, SA Juan Cantón. Despegó de Darwin a las 17:00hs. Arribó a Puerto Argentino a las 17:30, donde quedó basado por orden del Brig Luis Castellano. Se evacuó de la BAM Cóndor a personal de Pucará, al Mayor Piuma y al Ten Glover (RAF), ambos eyectados y heridos. Durante el vuelo se cruzaron con tres Harrier, volando rasante.

Relato del Teniente Alejandro Vergara

El 23 de mayo, se recibió la orden de recuperar, en la isla Gran Malvina, a un piloto eyectado de M-5 Dagger, presumiblemente el primer teniente Héctor Luna, derribado el día anterior. Se recibe el dato por medio de una persona que habló por radioteléfono a Malvinas, informando que se trataba de un piloto argentino.

Esa mañana se despegó hacia la isla Gran Malvina, con rumbo aproximado 290º. Al llegar al estrecho de San Carlos se observó una fragata incendiándose. Al cruzar el estrecho se recibió por VHF la información de un POA, ubicado al norte de la BAM Cóndor, que había una PAC en nuestra zona.

Ejecutamos la aproximación a un pequeño establecimiento, y abandonamos el helicóptero con turbinas en marcha. El primer teniente Sánchez cayó al agua, en una pequeña zanja, al realizar la PAC un vuelo en nuestra vertical – aparentemente no nos habían visto y se alejaron – procedimos a cortar motores y dirigirnos a la casa.

Encontramos todo en orden y sin indicios de que hubiera alguien. Al salir vimos, a la distancia, los Harrier, como si realizaran la entrada final al circuito de tiro escuela. Luego, al regresar al mediodía lo entendimos, habían realizado circuito de tiro escuela y atacado a cuatro helicópteros del Ejército, un Augusta y tres Puma, quedando inutilizados en tierra los Puma.

Al continuar, seguimos el contorno oeste de la isla Gran Malvina, apareciendo luego por Bahía Fox, cruzamos el estrecho de San Carlos y llegamos a la BAM Cóndor sin resultado positivo y prácticamente sin combustible. Dimos el informe a Inteligencia y nos retiramos a almorzar. Recibimos nuevamente la orden de continuar la búsqueda. Se invirtió el orden de los pilotos, piloto: Ten Sánchez y copiloto Ten Vergara, el resto de la tripulación se mantuvo igual y en el mismo helicóptero.

Se cruzó el estrecho de San Carlos, la fragata continuaba humeando, y luego de volar varios minutos en la isla Gran Malvina divisamos, en la parte superior de un cerro, los restos de un Dagger y buscamos en una zona más al norte, donde habíamos estado por la mañana. Tuvimos que cruzar un cordón montañoso bastante alto y se pudo apreciar entonces, del otro lado, unas casas. Hacia ese lugar nos dirigimos, aterrizamos y le preguntamos a los lugareños, contestándonos que en una de esas casas se encontraba un piloto argentino herido. Nos dirigimos hacia la casa. Nos recibió un señor, haciéndonos pasar nos llevó a un dormitorio, donde se encontraba acostado el primer teniente Luna; al vernos se sorprendió, porque no pensaba que una tripulación de helicópteros lo estuviera buscando.

El primer teniente Fernando Miranda, médico que integraba la tripulación, lo revisó, luego lo ayudó a incorporarse y fuimos al helicóptero. Se encontraba herido en una pierna y en un brazo

Otros acontecimientos del día

Con asiento en Comodoro Rivadavia se constituyó la Central de Operaciones Conjuntas (CEOPECON). La jefatura la ejercían el general García (CTOS), el contralmirante Lombardo (COATLANSUR) y el Brigadier Mayor Conrado Weber (CAE).

En horas de la tarde, nuestro sistema de vigilancia electrónica, radar Santa Cruz, detectó ecos de tres helicópteros que, desde el mar, se acercaban al continente, lo que hizo presumir la posibilidad de una infiltración enemiga. Se tomaron las siguientes medidas:

Despegaron dos IA-58 Pucará armados con cañones (otros dos quedaron en alerta, misma configuración).

Se requirieron refuerzos terrestres al Ejército, sobre BAM Santa Cruz.

Se alertó a la artillería antiaérea.

Un Mirage III, indicativo “Ombú” piloteado por el Mayor Sánchez, despegó de Río Gallegos a las 16:33, para interceptarlos a 62 MN de Río Gallegos, radial 107°, nivel 280. Velocidad 240 nudos. No encontró el móvil y regresó. Arribó a las 17:19.

Balance del día

Este día arrojó los siguientes resultados:

2 salidas de Hercules C-130 para Puente Aéreo.

14 salidas de Dagger M-5. Seis regresaron por no encontrar al avión guía; uno, inconvenientes técnicos; un avión fue derribado, piloto fallecido.

10 salidas de aviones A-4B Skyhawk. 2 regresan por inconvenientes técnicos; uno avión fue derribado; piloto fallecido.

5 salidas de aviones A-4C Skyhawk. Regresaron por no encontrar el reabastecedor.

5 salidas de aviones Mirage M-III.

34 salidas de exploración, reconocimiento, diversión y retransmisor: un avión regresó al ser interceptado.

3 salidas de aviones Hercules KC-130 para reabastecimiento.

2 salidas de aviones de defensa aérea costera Pucará IA-58.



Ataques a la fuerza de desembarco en San Carlos

La meteorología en Puerto Argentino presenta nubes bajas y aumento del viento, mientras que en Darwin hay neblina. La situación es similar en las bases continentales. A fin de reforzar la cabeza de playa, las fuerzas británicas realizan la construcción de defensas y refuerzos de material y personal, sin ser asediados por las fuerzas propias. El Gral. Thompson, jefe de la Fuerza de Tareas Invasora, establece su comando en San Carlos.

En la Base Naval Puerto Belgrano la noticia es el arribo del Aviso ARA Alférez Sobral (A-9) que había sido atacado el 3 de mayo.

Mientras tanto, la necesidad de traslado de material mediante el puente aéreo lleva al Hércules C-130H matricula TC-66 a realizar dos vuelos rumbo a la Base Aérea Militar Malvinas. El primero de ellos, indicativo MARTE, despega de Comodoro Rivadavia a las 00:15hs. con 15 tns. de carga y cuarenta (49) pasajeros, arribando a Malvinas a las 04:00hs. Luego retorna a Comodoro Rivadavia despegando a las 04:18hs. evacuando a treinta y nueve (39) heridos, cuatro de ellos de gravedad. Finalmente, arribo a destino a las 06:30hs.

Hércules C-130.
Luego inicia otro vuelo despegando a las 22:35hs., previéndose su arribo a Malvinas en la madrugada del 24.

Consolidación de la cabeza de playa en San Carlos y ataque al ARA Monsunen

Para efectuar el avance de las tropas apostadas en la cabeza de playa, la Task Force desplegó alrededor de las islas diversos buques que ofician de piquete radar. Al norte de la isla Gran Malvina, se encuentra el Destructor HMS Coventry y la Fragata HMS Broadsword, que junto a varias fragatas fondeadas en el estrecho San Carlos, realizan protección antiaérea.

Durante el trascurso de la jornada se detectan cincuenta y ocho salidas (58) que totalizaron veintinueve (29) Patrullas Aéreas de Combate (PAC) llegando a registrase cinco (5) en simultaneo.

A las 10:30hs. dos Sea Harrier del portaviones HMS Hermes atacan a cuatro (4) helicópteros del Ejercito Argentino (EA) que se encontraban próximos a Puerto Fox, destruyendo a tres – dos PUMA y un Agusta A-109 Hirundo.-

A las 11:00hs. un Sea Harrier sobrevuela la BAM Malvinas en tareas de reconocimiento. Simultáneamente, dos Sea Harrier bombardean y cañonean la BAM Cóndor. Un Sea Harrier matricula ZA-192 posiblemente fue averiado por la artillería antiaérea propia.

Los aviones Harrier atacaron a las Fuerzas Argentinas durante toda la jornada.
A las 13:15hs. dos (2) Sea Harrier bombardean Puerto Howard y minutos más tarde, a las 13:55hs. dos (2) Sea Harrier bombardean la BAM Malvinas, sin precisión ni daños.  Culminando la jornada, a las 16:30hs. y 17:25hs. dos (2) Sea Harrier atacan la pista de la Estación Aeronaval Calderón, averiando una casa de isleños en cercanías. La última misión ofensiva del enemigo fue a las 20:30hs., cuando un Sea Harrier lanza una bomba que cae en el mar, a unos 7/8 km de la costa de Puerto Argentino.

A las 08:25hs. tres (3) helicópteros enemigos localizan y atacan al carguero Monsunen, que navegaba entre Puerto Argentino y Puerto Fox. La carga es recuperada y el buque remolcado a Pradera del Ganso.

La Fuerza Aérea Sur responde

Durante la madrugada el Comando de la FAS planifica las misiones de ataque a objetivos navales en el estrecho San Carlos, con sus respectivas salidas de diversión y exploración y reconocimiento. Se suceden las siguientes ordenes fragmentarias:

OF 1205, indicativo PUMA, integrada por tres (3) Mirage V armados con una bomba MK 17. Despegan de Rio Gallegos a las 08:45hs., no logrando completar reunión con el Learjet matricula T-23. Por meteorología adversa. Arriban a las 10:15hs.

OF 1206, indicativo POTRO, en idéntica configuración que la escuadrilla PUMA. Al igual que esta, no logran completar la misión. Despegaron de Rio Gallegos a las 08:45hs., arribando a las 10:15hs.

OF 1207, indicativo LANZA, integrada por tres (3) A4-B Skyhawk en idéntica configuración de armamento que las anteriores. El guía regresa por fallas en el generador. Los numerales 2 y 3 se unen posteriormente a la escuadrilla TEJO. Despegaron de Rio Gallegos a las 09:05hs., arribando a las 11:05hs.

OF 1208, indicativo TEJO, en idéntica configuración que las anteriores. Un avión regresa por falla en el trasvase de combustible. Termina conformada por dos aviones de la Escuadrilla LANZA. Arriban a la zona del objetivo sin encontrar el blanco.

Culmina de esta manera la primera oleada de ataques, sin alcanzar ninguna el blanco. Sin embargo, los esfuerzos de la FAS continúan.

Segunda oleada de la FAS

OF 1210, indicativo TRUNEO, integrada por tres (3) A4-B armados con una bomba MK-17. El avión guía tiene una falla mecánica, uniéndose a la escuadrilla NENE. Despegaron de Rio Gallegos a las 21:00hs., arribando a las 15:30hs.

OF 1211, indicativo NENE, en idéntica configuración que la anterior escuadrilla. Al unirse los TRUENO, queda conformada por cuatro (4) A4-B Skyhawk: Cap. Carballo, Alf. Gómez, 1erTen Guadagnini y Ten. Rinke. No encuentran al Hércules KC-130 reabastecedor en el punto preestablecido por un error en las coordenadas. Lo ubican a 150km del punto de reunión. Finalizan el reabastecimiento rumbo al objetivo ingresando al estrecho desde el Sur. Encuentran un helicóptero Sea Linx y reciben fuego antiaéreo de las fragatas HMS Antelope y HMS Broadsword. El avión del Cap. Carballo es alcanzado por una explosión (posiblemente un misil lanzado desde tierra), quien, al comprobar tener dominio sobre el comando del avión, regresa a su base, soportando un nuevo ataque enemigo mientras sobrevolaba Pradera del Ganso. El Alf. Gómez continua el ataque alcanzando a la Fragata tipo 21 HMS Antelope con su bomba MK17 de 1000 lb que no exploto. El jefe de sección, 1erTen Guadagnini lanza su bomba sobre la HMS Antelope, recibiendo fuego enemigo que impacta en su ala derecha. Luego de recuperar el avión, se estrella contra el mástil de la fragata.

Los Mirage III realizaron misiones de cobertura aérea.
OF 1212, indicativo PLATA, integrada por tres A4-C Skyhawk armados con tres bombas BR. Despegan de San Julián a las 11:30hs., sin encontrar al reabastecedor Hércules KC-130, debido al error de coordenadas ya mencionado. Arriban a las 13:30hs.

OF 1213, indicativo ORO, en idéntica configuración que la escuadrilla PLATA. El guía aborta el despegue, no encontrando los restantes aviones al reabastecedor. Arriban a las 13:30hs a San Julián.

OF 1214, tres (3) Mirage V, indicativo DAGA, en misión de ataque aire superficie armados con una bomba MK 17. Arriban a la zona del objetivo sin encontrar el blanco. Arriban a las 16:20

OF 1215, indicativo PUÑAL, en idéntica configuración que la escuadrilla DAGA. Al llegar a la zona del objetivo, no encuentran el blanco. Son interceptados por una PAC de Sea Harrier sobre la isla Borbón. Al no tener armamento ni combustible para entablar un combate aire-aire, eyectan cargas efectuando el escape. En esta acción fue alcanzado el Ten. Volponi por un misil Sidewinder AIM-9L disparado por un Sea Harrier. Finalmente perece en la acción sin eyectarse, sobre la bahía Horseshoe.

OF 1216, integrada por tres (3) Mirage V armados con dos BRP. Despegan de San Julián a las 14:20hs., atacando objetivos terrestres en Malvinas, recibiendo intenso fuego antiaéreo. En el escape, se cruzan con la sección DAGA con riesgo de colisión. Reciben intenso fuego antiaéreo. Arriban a las 17:00hs.

También realizan salidas de cobertura aviones Mirage III (OF-1218 – indicativo DARDO) Despegando de Rio Gallegos a las 14:24hs; arribando a las 15:47hs.) y OF 1219, indicativo FLECHA, despegando de Rio Gallegos 14:30. Arribando a las 16:20hs.

Además se suceden misiones de exploración y reconocimiento por parte de aviones Learjet LR-35, LR35A y LR-25 del Escuadrón Fenix (LV-ONN, LV-MBP, LV-OFU, LV-LOG, LV-OEL, T-24, T-23 y T-21); y un avión Hawker Siddley HS-125. También realizan misiones de exploración los Fokker F-27 matricula T-41, T-43, T-44, TC-78: aviones Boeing 707 matricula TC-92, Aerocommander 500 matrícula LV-LZR, De Havilland Canada DHC-6 Twin Otter matricula T-82 y Aerocommander AC-69T, Ted Smith TS-60 matrículas LV-MDM, LV-MEG y LV-MII; IA-50 Guaraní II matricula T-119.

También un avión IA-58 Pucara matricula A-540 efectuó un vuelo de reconocimiento ofensivo despegando desde Comodoro Rivadavia.

La tarea de reabastecimiento estuvo a cargo de los Hércules KC-130 matriculas TC-69 (indicativo PARIS) y TC-70 (indicativo ROMA). Ambos aviones reabastecieron a las escuadrillas NENE, TRUENO, ORO, PLATA, LANZA, TEJO y TABANO (integrada por aviones A4-Q del Comando de Aviación Naval)

En Rio Gallegos se constituye la Central de Operaciones Conjuntas (CEOPECON), con asiento en la ciudad de Comodoro Rivadavia.

Operaciones de la Aviación Naval

En horas de la mañana, aviones S2E Tracker matriculas 2AS-26, y 2AS-23, junto a  un avión Embraer 111 Patrulha  realizan distintos vuelos de exploración despegando desde Rio Gallegos. También son destacados tres helicópteros Alouette III (3-H-110,  3-H-111 y 3-H-112) que se suman al helicóptero estación (3-H-102)  y a un SA 361 Dauphin de la empresa Total, y dos helicópteros de la gobernación de Tierra del Fuego.

Sumando esfuerzos a las misiones ejecutadas por la FAS, tres A4-Q (de cinco (5) previstos, bajo el indicativo TABANO) despegan de Rio Gallegos a las 12:38hs, reabasteciendo en el KC-130 indicativo PARIS, dirigiéndose a Puerto San Carlos. En esta misión, posiblemente fue averiado un Destructor clase County que fue alcanzado por cuatro bombas de 250kg.

Frente: Malvinas y Darwin

Desde la BAM Cóndor operan dos IA-58 Pucara, efectuando vuelos sobre Puerto Howard. El Comando del Teatro de Operaciones Malvinas ordena el repliegue de pilotos de IA-58 Pucara desde la BAM Cóndor a la BAM Malvinas.

Desde la BAM Malvinas despegan dos IA-58 Pucara armados con cañones tras la detección de tres (3) ecos de helicópteros que se acercaban al continente.

Los Helicópteros propios realizan tareas de traslado de personal. Se destacan la evacuación de la BAM Condor de los pilotos My. Piuma y Ten Glover (Prisionero de guerra). Ambos se habían eyectado y se encuentran heridos. Además se lleva a cabo el rescate de náufragos de la lancha patrullera de la Prefectura Naval Argentina Rio Iguazú, que había sido atacada por el enemigo con un saldo de un muerto y cinco heridos. En el traslado se recupera un cañón y se trasladan cincuenta (50) hombres del Regimiento de Infantería 12 (RI-12).

Como balance de las operaciones aéreas del día, se planeo un total de cincuenta y un (51) salidas, de las cuales siete (7) alcanzan los objetivos navales, once (11) no encuentran el objetivo naval, cuatro (4) son suspendidas por orden, doce (12) son suspendidas por meteorología, diez (10) por fallas técnicas, cinco(5) por fallas en el reabastecimiento, con el saldo de dos (2) derribos. Como consecuencia de los ataques a la fragata HMS Antelope, la misma queda fuerza de servicio.

Movimientos británicos

La Task Force continúa reforzando la flota naval con el arribo del Destructor Tipo 82 HMS Bristol y el Tipo 42 HMS Cardiff. También lo hacen las fragatas tipo 21 HMS Active y HMS Avenger junto a las HMS Minerva y Penelope, de la clase Leander.

Según inteligencia propia, el grupo de submarinos efectúa tareas de alerta temprana, ubicándose próximos a las Bases Aéreas continentales, especialmente Rio Gallegos y Rio Grande.

Fuente: https://www.zona-militar.com/



Comunicados del Estado Mayor Conjunto

Comunicado n° 79: El Estado Mayor Conjunto comunica que las operaciones militares que llevaron a cabo las Fuerzas Argentinas, el 22 de mayo de 1982, en el área Malvinas, se desarrollaron dentro de lo previsto, y tendieron fundamentalmente a evitar que la fuerza enemiga consolidara su posición.

Comunicado n° 80: El Estado Mayor Conjunto, ante versiones que pretenden señalar al «CANBERRA» como buque hospital, ratifica que la citada nave está destinada al transporte de tropas, según oportunamente expresó el gobierno inglés, al requisarlo para tal fin.

Asimismo, los 4 buques hospital oficialmente declarados por Gran Bretaña son:

– Uganda, de 19,907 toneladas.
– Heraldo, Hecla e Hidra, de 2,898 toneladas.

Comunicado n° 81: El Estado Mayor Conjunto comunica que las características de las operaciones terrestres que se están ejecutando en el área Malvinas, hacen que el flujo de información no pueda tener la misma dinámica que las correspondientes a operaciones aéreas, aeronavales y/o navales.

La misma debe basarse en síntesis periódicas que oportunamente serán dadas a conocimiento de la opinión pública, por lo que no debe preocupar o llevar a extrañas especulaciones los silencios informativos que al respecto puedan producirse.

Comunicado n° 82: El Estado Mayor Conjunto, ante la difusión de información gráfica y escrita referida a desplazamientos, asentamientos, consolidación de posiciones y actitudes tácticas, tanto de efectivos enemigos como propios, comunica que:

1. Las mismas responden a apreciaciones exclusivamente periodísticas, sin origen ni ratificación oficial alguna.
2. Su veracidad, seriedad y exactitud, sobre todo en aquellos casos en que se pretenden precisiones, son de total y absoluta responsabilidad de quien las difunde y deberán ser evaluadas en consecuencia.
3. Se reitera que la única información oficial totalmente veraz y exacta es la difundida por este Estado Mayor Conjunto.

Comunicado n° 83. El Estado Mayor Conjunto comunica que, a fin de mantener una acción permanente sobre el enemigo para impedir que refuerce o consolide su posición en Puerto San Carlos, en el día de la fecha, 23 de mayo de 1982, se han realizado incursiones aéreas cuyos resultados están en proceso de evaluación.

Comunicado n° 84: El Estado Mayor Conjunto comunica que, como resultado de los ataques aéreos llevados a cabo en la fecha, 23 de mayo de 1982, contra la fuerzas enemigas que operan en el Puerto San Carlos, se han registrado las siguientes novedades:

Fuerzas Argentinas:

Un avión derribado.

Fuerzas Británicas:

Una fragata con daños de consideración.
Un transporte de tropas y helicópteros, con serias averías.
Un buque no identificado con diversas averías, aún sin evaluar.

Comunicados de Gran Bretaña

Inglaterra, Mayo 23, nº 76: Las tropas británicas continúan la consolidación de sus posiciones en las Falkland, antes de avanzar hacia el interior. No hubo informes sobre enfrentamientos en tierra durante las últimas 32 horas.

Sólo se informó sobre un incidente desde el ataque de ayer de nuestros Sea Harrier contra una patrullera argentina, al sur de Puerto Stanley. Dos Skyhawk argentinos se aproximaron a nuestra cabeza de playa en la East Falkland. Uno de ellos dejó caer su cargamento de bombas sobre el agua. Luego, ambos aparatos regresaron sin concretar su ataque.

Luego de los ataques aéreos argentinos del 21 de mayo, se logró desarmar 2 bombas sin explotar en uno de nuestros buques de guerra, y una tercera en otra nave. Se ha continuado la reparación de otras naves de guerra que recibieron daños menores en esa incursión. Las últimas cifras sobre bajas correspondientes al HMS ARDENT señalan que 22 miembros de la tripulación están perdidos, presumiblemente muertos. Más de 30 fueron heridos en el ataque aéreo del 21 de mayo. En total, han sido rescatados 18 miembros de la tripulación. Además, hay 2 desaparecidos, presuntamente muertos, y 25 heridos en otras naves de guerra. El 21 de mayo, 3 infantes de la marina murieron cuando los dos helicópteros Gazelle fueron derribados, mientras que el piloto de un Harrier está desaparecido, luego de haber sido derribado su aparato. En todos los casos, los familiares han sido informados.

Inglaterra, Mayo 23, n° 77: Durante las primeras horas de la tarde, la Fuerza Aérea Argentina lanzó varias misiones contra las naves de la Fuerza de Tareas en aguas de San Carlos. Se disparó contra los aviones con misiles y otras armas desde las naves, con misil Rapier desde tierra y también se lo atacó con Sea Harrier.

Cinco Mirage y un Skyhawk fueron derribados; otro Mirage y dos Skyhawk también habrían caído, sin confirmación.

Durante estos ataques, una de nuestras fragatas recibió algún daño. No se ha recibido un despacho sobre la gravedad de estas averías, ni tampoco sobre bajas. No tenemos información sobre otros daños de naves o aviones británicos. En otro incidente, más temprano, Sea Harrier de la Fuerza de Tareas, en patrulla de rutina, avistaron 2 helicópteros Puma y uno Bell, argentinos, en el Estrecho de las Falkland, cerca de la costa de West Falkland. Los Harrier atacaron y un Puma explotó; el Bell aterrizó, pero se incendió; el Puma restante probablemente sufrió averías.

No tenemos todavía informes sobre nuevas acciones.

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